La Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos aprobó el pasado año el inicio de una fase de pruebas para un medicamento que integrará un pequeño sensor. El objetivo es que al tomar la píldora se pueda mantener un registro de cuándo la hemos tomado para que una aplicación móvil nos avise de cuándo debemos tomar la siguiente. La llamada “adherencia al tratamiento” es un problema común en enfermedades psiquiátricas: un estudio de 2010 revelaba cómo el 74% de los pacientes con esquizofrenia dejaban de tomar el medicamento prescrito en los primeros 18 meses. Este sensor se encarga de que ese problema se minimice.
El medicamento es un antipsicótico y se ha tratado de combinar con un sensor creado por Proteus Digital Health, algo que no se había hecho hasta ahora y que se podría extender a otros medicamentos. El sensor se basa en el uso de una pequeña pieza de magnesio y cobre que se inserta en la píldora. Cuando la píldora llega al estómago los dos metales crean un pequeño voltaje que se detecta con un sensor adherido al torso del paciente, que a su vez envía la información a la aplicación móvil. Los responsables del proyecto afirman que la idea no es la de “monitorizar” a los pacientes, sino que quieren mejorar los tratamientos con este método. La fase de pruebas determinará si todo funciona como debe, pero también habrá que tener en cuenta el coste añadido que este tipo de soluciones tendrán en el futuro.
Estas nuevas herramientas de salud digital están permitiendo recopilar datos de adherencia en tiempo real con el fin de realizar un seguimiento no sólo de que un participante en un ensayo clínico tomó un medicamento, sino también el momento en que fue tomado y la dosis. Estos datos se pueden utilizar incluso para descubrir patrones de comportamientos de la toma de medicación además de quitar los participantes no adherentes de un ensayo.