Las enfermedades mentales en los niños pueden ser difíciles de reconocer para los padres. Como resultado, muchos pequeños que podrían beneficiarse del tratamiento no obtienen la ayuda que necesitan o tienen un diagnóstico más tarde de lo que sería deseable. Es importante aprender a identificar los signos de advertencia de la enfermedad mental en los niños y saber de qué manera se puede ayudarles a enfrentarlo. Se tratan trastornos mentales o de comportamiento que se caracterizan por una perturbación de la actividad intelectual, el estado de ánimo o el comportamiento que no se ajusta a las creencias y las normas culturales. En la mayoría de los casos, los síntomas van acompañados de angustia e interferencia con las funciones personales.
Los trastornos mentales producen síntomas que son observables para la persona afectada o las personas de su entorno. Entre ellos pueden figurar:
- síntomas físicos (dolores, trastornos del sueño).
- síntomas afectivos (tristeza, miedo, ansiedad).
- síntomas cognitivos (dificultad para pensar con claridad, creencias anormales, alteraciones de la memoria).
- síntomas del comportamiento (conducta agresiva, incapacidad para realizar las tareas corrientes de la vida diaria, abuso de sustancias).
- Alteraciones perceptivas (percepción visual o auditiva de cosas que otras personas no ven u oyen).
Los signos precoces específicos varían de un trastorno mental a otro. Las personas que presentan uno o varios de los síntomas enumerados deben consultar a un profesional si esos síntomas persisten, provocan un sufrimiento importante o interfieren con las tareas cotidianas.
Repasamos algunos de los trastornos más comunes y cómo comienzan afectando a los niños.
- Desórdenes de ansiedad. Los niños que tienen trastornos de ansiedad, como obsesivo compulsivo, estrés postraumático, fobia social y ansiedad generalizada, experimentan la ansiedad como un problema persistente que interfiere en sus actividades diarias.
- TDAH. Esta condición generalmente incluye síntomas en tres categorías: dificultad para prestar atención, hiperactividad y comportamiento impulsivo. Algunos niños con TDAH tienen síntomas en todas estas categorías, mientras otros pueden tener síntomas en tan solo una.
- Trastornos de alimentación. Los trastornos alimenticios como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracones, son condiciones graves, incluso mortales. Los niños pueden sentirse tan preocupados por la comida y el peso, que se centran en pocos aspectos más de la vida.
- Trastornos del estado de ánimo. Los trastornos del estado de ánimo como la depresión y el trastorno bipolar, pueden causar que el niño tenga sentimientos persistentes de tristeza o cambios de humor más graves que los que se pueden presentar en la mayoría de personas.
- Esquizofrenia. Esta enfermedad mental crónica hace que un niño pierda el contacto con la realidad (psicosis). Aparece con mayor frecuencia en la etapa final de la adolescencia.