
As someone that struggles with various forms of mental illness, i have learned that I can't bow down to my feelings and thoughts. Nor, can i completely shutdown, because I need access to my emotions. What I can do, is become my own master juggling act; balancing extremes, knowing what to listen to and what to throw away. I keep a little bit of my insanity beautifully nestled within each artwork I create. It is the one place where my mental illness becomes a blessing, instead of a curse.
Si recientemente compartíamos la historia de Yospie Cardoso, que trató a través de autorretratos eliminar el estigma que existe alrededor de la esquizofrenia, en esta ocasión las fotografías ayudaron a salvar a Danielle Hark, que sufría de depresión severa y era incapaz de salir de su habitación, por días que se volvieron semanas y luego meses. BBC Mundo trae la historia de esta mujer que encontró en la fotografía una vía de escape de su espiral de pensamientos negativos.
“Se volvió un recurso invaluable, una herramienta de conciencia… un medio de observación del mundo exterior y, a la vez, de toma de conciencia de mí misma”, asegura Hark. En ese momento pensó que tal como la había rescatado a ella, la fotografía podía tal vez hacer lo mismo por otros que también sufrían en silencio. Así nació “Broken Light“: un colectivo para compartir trabajo fotográfico, donde participan quienes viven con desórdenes mentales. De anorexia a agorafobia, de esquizofrenia a autismo o trastornos de obsesión y compulsión. “De las enfermedades mentales no se habla, y a veces el estigma es peor para el paciente que la dolencia misma”, concluye Hark. El vídeo fue producido por Valeria Perasso y Emma Lynch para BBC Mundo. A través de su web se puede donar dinero para apoyar esta iniciativa sin ánimo de lucro.