
Científicos de la Universidad de Queensland (Australia) aseguran haber encontrado una solución para frenar el Alzheimer. Los investigadores han utilizado ultrasonidos para eliminar placas del cerebro de ratones que mostraban síntomas de esta enfermedad tras haberlos alterado genéticamente. Concretamente actuaban sobre la placa beta-amiloide que está involucrada en el desarrollo y progresión del Alzheimer.
Esta placa se acumula en el cerebro y provoca que las células nerviosas dejen de trabajar. Con el tiempo, estas neuronas ya no se conectan con otras células nerviosas y mueren, lo que acarrea pérdida de la memoria, cambios en la personalidad, e incapacidad para realizar actividades cotidianas. Hasta el momento este hallazgo se ha observado únicamente en ratones pero están previstos futuros estudios tanto en ovejas como en seres humanos.
Se prevé que el número de personas que sufran Alzheimer en el año 2050 alcance los 115 millones. Según el profesor Jurgen Gotz, director e investigador del Instituto del Cerebro de la Universidad de Queensland , el proceso de ultrasonido logró restaurar la función de la memoria en todos los ratones a los que se le aplicó esta técnica.
El estudio publicado en la revista Science abre, con la utilización de ultrasonidos, un nuevo enfoque no invasivo en el tratamiento de la enfermedad que no se había contemplado hasta la actualidad.