Ante la declaración del estado de alarma en España por la pandemia COVID-19, generada por el coronavirus, la Fundació Pasqual Maragall ofrece un conjunto de recomendaciones dirigidas a las personas que tienen algún familiar con la enfermedad de Alzheimer.
Ante todo, es aconsejable explicar a la persona afectada, y en la medida que sea posible, por qué no podemos salir a la calle. Es importante trasladar esta información, tantas veces como sea necesario.
Para contener la propagación y evitar el colapso del sistema sanitario, las autoridades han impuesto medidas de distanciamiento social, protección de los colectivos más vulnerables y el confinamiento domiciliario. Estas indicaciones deben cumplirse, no solo por imperativo legal, sino también por responsabilidad social y, particularmente en el caso de personas vulnerables, como las personas con Alzheimer, por autoprotección.
En este sentido, es fundamental informarse a través a las fuentes de información oficial que aparecen en los medios de comunicación de referencia, o a las informaciones provenientes de organismos oficiales o instituciones reconocidas, como la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Sanidad de España.
El día a día de una persona con Alzheimer siempre resulta más llevadero siguiendo unas directrices de simplificación, así como unos horarios y rutinas. El confinamiento en casa conlleva no poder seguir con algunas de las rutinas habituales, como asistir al centro de día, salir a pasear, o visitar a amigos o familiares.
Ahora precisamos generar rutinas nuevas, porque el orden del día a día y un cierto mantenimiento de horarios proveerán a la persona enferma de un marco de referencia, y minimizará posibles alteraciones conductuales y del sueño. Los consejos que pautamos a continuación, servirán también de guía a los cuidadores para minimizar el riesgo de verse desbordados. En cualquier caso, las siguientes recomendaciones deben adaptarse a la situación de cada familia.
Por la mañana:
Por la tarde:
Por la noche: