
Los pacientes que dan positivo por Covid-19 tienen un mayor riesgo de padecer trastornos neurodegenerativos en comparación con los individuos que no se han infectado del virus. Así lo sugiere un nuevo estudio realizado por el Departamento de Neurología de Rigshospitalet en Copenhague (Dinamarca), presentado en el8º Congreso de la Academia Europea de Neurología (EAN).
El estudio utilizó los registros sanitarios de más de la mitad de la población de Dinamarca. Analizó pacientes hospitalizados y ambulatorios poco después de que se produjera la pandemia de coronavirus entre febrero de 2020 y noviembre de 2021, así como de pacientes con gripe del del período previo a la pandemia correspondiente. Los investigadores utilizaron técnicas estadísticas para calcular el riesgo relativo, y los resultados se estratificaron según el estado de hospitalización, la edad, el sexo y las comorbilidades.
De las personas que se sometieron a la prueba de Covid-19 dentro del estudio, los investigadores encontraron que los sujetos que dieron positivo tenían un riesgo 3,5 veces mayor de ser diagnosticadas con la Enfermedad de Alzheimer, 2,6 veces con la enfermedad de Parkinson, 2,7 veces con el ictus isquémico y 4,8 veces mayor con la hemorragia intracerebral.
Sin embargo, el aumento del riesgo de la mayoría de las enfermedades neurológicas no fue mayor en los pacientes con Covid-19 positivo que en las personas a las que se les había diagnosticado gripe u otras enfermedades respiratorias. Los pacientes con Covid-19 sí tenían un riesgo 1,7 veces mayor de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico en comparación con los pacientes mayores de 80 años con gripe y neumonía bacteriana.
Según los investigadores, aparte del ictus isquémico, la mayoría de los trastornos neurológicos no parecen ser más frecuentes después de la Covid-19 que después de la gripe o la neumonía bacteriana adquirida en la comunidad. Estos hallazgos ayudarán a comprender mejor el efecto a largo plazo de la Covid-19 en el organismo y el papel que desempeñan las infecciones en las enfermedades neurodegenerativas y el ictus.