
Investigadores de la Universidad de York en Inglaterra han demostrado recientemente que la vareniclina, un medicamento con receta utilizado para tratar la adicción a la nicotina, es eficaz para ayudar a dejar de fumar y a reducir su consumo de tabaco en las personas con enfermedades mentales graves como la esquizofrenia, el trastorno esquizoafectivo y el trastorno bipolar. Los resultados se han publicado en un meta-análisis de la revista Addiction de la Sociedad del Estudio de la Adicción. La prevalencia del tabaquismo entre las personas con enfermedad mental grave es aproximadamente tres veces mayor que la tasa observada en la población general. Se estima que entre el 40% y el 88% de las personas diagnosticadas de esquizofrenia, y entre el 50% y el 70% de los diagnosticados con trastorno bipolar, son fumadores de tabaco.
Los investigadores llevaron a cabo una búsqueda e incluyeron 8 estudios diferentes que se publicaron después de 2011, en su metaanálisis (un total de 398 participantes elegibles) que comparaban la eficacia de la vareniclina con placebo. “Los resultados agrupados muestran que los participantes que usaron vareniclina tuvieron cuatro veces más probabilidades de abstenerse de fumar al final del tratamiento que los grupos de placebo“, informaron los investigadores. Resultados similares fueron reportados recientemente en un meta-análisis que comparaban la eficacia de la vareniclina con placebo para dejar de fumar en la población general. Respecto a estos resultados comparativos “el aumento de las probabilidades de dejar de fumar cuando se utiliza la vareniclina, en comparación con el placebo, es mayor para las personas con enfermedad mental grave que en la población general”, señalaron los autores.
Con respecto al número de cigarrillos fumados (es decir, cigarrillos fumados al final de tratamiento menos el número de cigarrillos fumados al inicio del estudio), en el grupo de vareniclina, el fumar se redujo en aproximadamente más de 6 cigarrillos al día en comparación con la reducción observada en el grupo de placebo de los participantes. “No hubo pruebas claras de que la vareniclina se asoció con un mayor riesgo de eventos adversos neuropsiquiátricos o de otro tipo en las personas con enfermedad mental grave en comparación con el placebo”, concluyeron los autores.