
El pasado mes de mayo la Asociación Proyecto Hombre realizó las XVII Jornadas sobre Adicciones “Uso, abuso y adicción: Abordaje integral de la problemática del consumo de alcohol”, en que alertaron que el alcohol es la principal sustancia adictiva en nuestro país. Habitualmente, la dependencia al alcohol se ha definido como un grupo de tres o más síntomas relacionados con la tolerancia y la abstinencia, que aparecen en cualquier momento dentro de un mismo período de 12 meses, siendo leve si se cumplen 2-3 criterios, moderado si son 4-5 y grave si son 6 o más.
En la actualidad, con la aparición de fenómenos como el binge drinking o “atracones de alcohol”, la cuestión del consumo problemático no tiene que ver sólo con los criterios mencionados anteriormente y sí, cada vez más, con cuestiones relacionadas con la regulación emocional, el ajuste psicológico y las relaciones sociales. En definitiva, con el papel que el alcohol juega en cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás.
Estas son algunas cuestiones a tener en cuenta para detectar un posible consumo problemático de alcohol:
Aunque no está incluida específicamente en los criterios diagnósticos, la necesidad irresistible de consumo llamada “craving” se observa en la mayoría de los pacientes con dependencia al alcohol, según el “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría