
La prevalencia del tabaco puede alcanzar hasta 30% en la población en general, pero entre las personas con problemas mentales la cifra alcanza hasta el 70%. “Los enfermos mentales mueren, de media, hasta 15 años antes que la población general siendo las causas relacionadas con el tabaco las más frecuentes. Hablamos de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer fundamentalmente”, afirma el doctor Néstor Szerman, psiquiatra del Hospital Gregorio Marañón y presidente de la Sociedad de Patología Dual (SEPD).
Cuando abusan del tabaco, así como del alcohol, ya puede hablarse de un trastorno y en el caso de este tipo de pacientes, su patología sería dual, con lo que se hace más complejo el tratamiento, pues las personas con trastorno dual sufren más recaídas en el consumo compulsivo. “Entre estos pacientes, las posibilidades de pasar del uso al abuso de esta sustancia es significativamente más alta que en sujetos sin enfermedad mental”, dice el doctor Szerman. “En el caso de pacientes con patología dual debe señalarse que otros elementos, como el alto consumo de alcohol y otras sustancias, el escaso cuidado del estado físico y la mala alimentación aumenta, si cabe, el riesgo de mayor morbimortalidad. Deben ser tratados por un especialista del sistema nervioso central, experto en Patología Dual, y no por un médico de familia o un neumólogo”.
Por su parte, el doctor José Martínez-Raga, psiquiatra del Hospital Dr. Peset de Valencia y vocal de Relaciones Internacionales de la SEPD afirma que hay factores externos que impiden que este problema se aborde correctamente. “Existen algunos mitos que han contribuido a que perdure y no se aborde adecuadamente el problema del tabaco en pacientes con otra enfermedad mental”, comenta el doctor Martínez-Raga, que los enumera: