
La Conselleria de Sanitat i Salut Universal de la Comunitat Valenciana ha comenzado una formación especializada en prevención escolar de adicciones tecnológicas en la Facultad de Psicología de la Universitat de València. Estas acciones formativas, dirigidas a los técnicos de las Unidades de Prevención Comunitaria (UPCCA) se complementarán con otras dos sesiones de formación sobre juego patológico durante el mes de noviembre. En estas sesiones, que impartirá el profesor de la Universitat de València Mariano Choliz, autor de los programas ‘Prev-Tec 3.1’ y ‘Talleres Ludens’, los profesionales recibirán formación sobre estas adicciones y además se les proporcionará la información necesaria para la implantación de las acciones preventivas en los centros escolares. Igualmente, se ha previsto que las UPCCA puedan participar en un estudio sobre la incidencia y características de los patrones de uso, abuso y adicción a las nuevas tecnologías en población escolar.
Este estudio permitirá a los municipios contar con una evaluación de necesidades e incidencia de patrones adictivos en la población escolar del municipio de referencia. En el desarrollo de esta fase, y una vez recibidos los cuestionarios, el Servicio de Gestión de Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos enviará a las UPCCA un informe con los resultados obtenidos. La consellera ha recordado que estos cursos se enmarcan dentro de las acciones de la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública para la prevención y formación de los profesionales de la Comunitat Valenciana en Adicciones Tecnológicas. La cifra del indicador de tratamiento revela que en 2015 los jóvenes de 19 a 29 años representan el 23% de los casos tratados por esta adicción. Además, el 90% de los pacientes son varones, una notable diferencia respecto al resto de sustancias, donde la tendencia en los últimos años corresponde a una paridad de género de los pacientes. En el caso de Internet y los juegos en el móvil, los datos muestran que el 26% de los pacientes son menores de edad, seguido de los jóvenes de 19 a 29 años. Como en la ludopatía, el perfil mayoritario es varón (82%).