
Investigadores de la Universidad Estatal de Colorado (Estados Unidos) han avanzado en el análisis de cómo el cannabis afecta a la capacidad del cerebro para procesar las emociones humanas y también cómo, en algunos casos, puede ser capaz de contrarrestar esos efectos. En su estudio publicado en la revista ‘PLoS One’, la investigadora Lucy Troup y su equipo han explicado que el cannabis afecta significativamente la capacidad de los consumidores de reconocer, procesar y empatizar con emociones como la felicidad, la tristeza o la ira. Pero el cerebro puede contrarrestar estos efectos dependiendo de si las emociones pueden detectarse de forma explícita o no.
Durante casi dos años, llevaron a cabo diferentes experimentos usando un electroencefalograma (EEG) para medir las actividades cerebrales de unos 70 voluntarios, entre los que había consumidores moderados o crónicos de cannabis y no consumidores de esta sustancia. Con los participantes conectados al elecroencefalograma, se les pidió que vieran una serie de rostros que iban apareciendo uno a uno y tenían cuatro expresiones diferentes: alegría, miedo, enfado o un gesto neutro. Los consumidores de cannabis mostraron una mayor respuesta a las caras que presentaban una expresión negativa, especialmente molesta, que los no consumidores. En cambio, mostraron una menor respuesta a expresiones positivas.
Además, se pidió a los participantes que prestaran atención a la emoción y luego trataran de identificarla “explícitamente”. En esos casos, los usuarios y los no usuarios de cannabis eran virtualmente indistinguibles. Pero cuando se les preguntó que se centraran en el sexo de la cara y luego identificaran la emoción, los consumidores de cannabis obtuvieron una puntuación mucho más baja que los no usuarios, lo que hacía alusión a una menor capacidad para identificar “implícitamente” las emociones. Asimismo, los consumidores de cannabis también eran menos capaces de empatizar con las emociones. El estudio parece sugerir que la capacidad del cerebro para procesar la emoción se ve afectada por el cannabis, pero puede haber algún tipo de compensación que contrarresta esas diferencias. En un nivel profundo de procesamiento, representado por la capacidad de empatía, la respuesta se reduce en los consumidores de cannabis.