
Aunque la marihuana sigue siendo la reina de las adicciones juveniles (casi el 75% de los menores de 25 que pasan por Proyecto Hombre son adictos al cannabis), dos de cada diez jóvenes usuarios de la institución tiene problemas de abuso de las nuevas tecnologías o con las apuestas deportivas. Vicent Andrés, director de Proyecto Hombre Valencia, insistió en la necesidad de regular el juego online: “Hay que hacer con las apuestas lo mismo que hemos hecho con el tabaco. Es demasiado fácil entrar en ese mundo”.
En 2016, Proyecto Hombre redobló su atención a los adolescentes y jóvenes, sobre todo en materia de prevención. El resultado ha sido un escandaloso aumento del 93% en primeras atenciones a usuarios y familias que se han acercado en el pasado año a informarse sobre el programa. También han señalado otras preocupaciones de la institución: la baja percepción de riesgo en el consumo de cannabis, las dificultades de las mujeres para acceder al programa o la larga trayectoria de adicción que tienen muchos usuarios al llegar.
En los últimos años está surgiendo un nuevo perfil de drogodependiente: el de joven adicto a apuestas deportivas online. “La adicción a las nuevas tecnologías provoca aislamiento familiar y dificultades de los jóvenes al relacionarse, pues prefieren estos entretenimientos a otros como la lectura o hacer deporte en un club deportivo. Ello deriva también en problemas sociales y una mayor agresividad”, enfatiza por su parte Luis Bononato, presidente de Proyecto Hombre. “Este perfil de adicto a las apuestas está muy arraigado en el Reino Unido y aunque en España no está muy marcado, pero estamos registrando ahora un pequeño porcentaje”. Una contrariedad para la que también exigen mayor implicación parental. Porque, como sentencia Rueda, “los adultos somos los principales agentes de salud de nuestros hijos”.