
El ejercicio físico es una de las principales recomendaciones para mantener una buena salud. Sin embargo, cuando se practica de forma compulsiva y sin control, puede convertirse en un problema: la adicción al ejercicio.
Un estudio internacional liderado por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Instituto de Investigación Biomédica y Sanitaria de Alicante (ISABIAL) ha identificado el perfeccionismo y la práctica deportiva de competición como los dos factores más fuertemente asociados al riesgo de desarrollar esta conducta.
La investigación, publicada en la revista Addictive Behaviors, analizó a más de 1000 adultos jóvenes (edad promedio de 25 años, 65 % hombres), tanto deportistas como no deportistas. Los participantes completaron cuestionarios sobre hábitos de ejercicio, rasgos de personalidad y motivaciones relacionadas con la actividad física.
Para interpretar los datos, los investigadores aplicaron técnicas de inteligencia artificial capaces de identificar patrones complejos entre variables psicológicas y conductuales.
Los resultados muestran que el perfeccionismo es el predictor más consistente, seguido del deseo de perder peso, desarrollar músculo y las variables asociadas a la intensidad deportiva, entre los 27 factores analizados. Este patrón se observa tanto en deportistas profesionales como amateurs, aunque los signos de riesgo ya son más frecuentes entre los amateurs que entre quienes solo hacen ejercicio de forma recreativa. Por el contrario, el estudio no encontró diferencias significativas entre hombres y mujeres.
La adicción al ejercicio comparte características con otras conductas adictivas, pero también está relacionada con afecciones como los trastornos alimentarios y el ejercicio compulsivo, lo que complica el diagnóstico.
Los autores enfatizan que los hallazgos representan modelos de riesgo a nivel poblacional, no diagnósticos individuales: no todos los atletas perfeccionistas o competitivos desarrollarán dependencia, pero la información puede ayudar a identificar a aquellos que pueden necesitar apoyo para mantener una relación saludable con el ejercicio.