Combatir la depresión, la ansiedad, e incluso el insomnio, a través de la tecnología, se está convirtiendo en un objetivo cada vez más frecuente de muchos gadgets y wearables. Un ejemplo de ello es el dispositivo diseñado que, mediante neuroestimulación, logra mejorar el estado de ánimo de los usuarios y combatir los efectos de estos trastornos mentales.
La tecnología, llamada Fisher Wallace Stimulator y aprobada por la Agencia Americana del Medicamento para su comercialización, tiene forma de cinta para el pelo, que se coloca alrededor de la cabeza. Una vez conectada, funciona estimulando suavemente el cerebro para producir serotonina y otros neurotransmisores asociados a una mejora del estado de ánimo y el sueño así como a la reducción del estrés.
Aunque, por el momento, el uso de este dispositivo requiere de la supervisión de un médico, sus desarrolladores esperan que pronto muestre la suficiente seguridad como para que los pacientes puedan aplicarse las sesiones (de 20 minutos diarias) de forma autónoma y servir como complemento o alternativa a los tratamientos farmacológicos. Usado en el cuerpo, por su parte, el dispositivo también podría ayudar a reducir los dolores crónicos propios de patologías como la fibromialgia.
En un reciente estudio, este estimulador transcraneal demostró su efectividad al ser aplicado en pacientes con depresión bipolar. En dicho ensayo clínico, los pacientes no tuvieron efectos secundarios o eventos adversos al aplicarles la terapia. El estudio fue llevado a cabo en el Monte Sinaí Beth Israel y publicado en Journal of Nervous and Mental Disease y demuestra que la depresión bipolar de los pacientes que recibieron tratamiento diario experimentó una significativa reducción en los síntomas de depresión en comparación con los pacientes que usaron un dispositivo placebo.