
Cada 30 de marzo se celebra el Día Mundial del Trastorno Bipolar con el objetivo de hacer más visible esta enfermedad que afecta a casi el 2% de la población mundial y que está creciendo en los últimos años según apunta un reciente estudio de la Universidad de North Carolina. Numerosos profesionales de la salud mental han aprovechado este día para llamar la atención sobre la necesidad de una mayor inversión en la investigación de la enfermedad así como una mayor sensibilidad de la sociedad sobre la misma para tratar de erradicar el estigma que aún en pleno año 2017 acarrea tenerla.
Los expertos señalan que, además del diagnóstico precoz, los principales retos en la enfermedad la falta de adherencia al tratamiento y evitar la aparición de síntomas cognitivos. José Manuel Montes, jefe de Sección de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, resalta: “Hemos mejorado el diagnóstico del trastorno bipolar en los últimos años, logrando adelantarlo a una media de 5 años frente a los 10 años de demora que se producían hace aproximadamente una década. Este avance tiene que ver con el mejor conocimiento que tenemos de la enfermedad”. Con todo, el diagnóstico correcto en el menor plazo posible continúa siendo uno de los principales retos en el abordaje del trastorno bipolar, como lo son también la falta de adherencia al tratamiento y evitar la aparición de síntomas cognitivos.
Entre las principales dificultades que retrasan el diagnóstico de esta patología se encuentran “la existencia de primeros episodios del trastorno bipolar con una presentación clínica más atípica en algunas ocasiones, el mayor consumo de sustancias, o el uso indiscriminado de antidepresivos, que favorecen la aparición de las denominadas formas mixtas”, explica Montes. Las consecuencias de un retraso diagnóstico conllevan una demora en el inicio del tratamiento correcto y, por tanto, un peor pronóstico. “Como ocurre en cualquier enfermedad que no se trata pronto y adecuadamente existe el riesgo de cronicidad y complicaciones, de resistencia a los tratamientos, así como de todas las consecuencias para el paciente derivadas del sufrimiento que implica la enfermedad, hospitalizaciones e incluso en último extremo, el riesgo que conlleva de suicidio”, incide el experto.
Con motivo de la celebración de este día el salón de plenos del Ayuntamiento de Granada acogió a familiares y pacientes en un encuentro en el que participó el alcalde de la ciudad, Francisco Cuenca. En él se ha hizo entrega de unos premios con motivo de un concurso “de relatos y cuentos con alma” de los que Francisco Cuenca destacó “la calidad técnica, profundidad y capacidad narrativa”. En el certamen en el que participaron más de 50 personas, el premio recayó en Luis Miguel Sánchez Tostado, y el segundo, en Begoña Callejón Aliaga, mientras que el tercero fue para Francisco Jacobo Sánchez. Tras la entrega de nominaciones, actuaron el pianista Nicolás Figueras, y el trompetista Jorge Berrio, director de la banda del Carmen.
Bajo el lema de este Día Mundial, ‘Fuerza para hoy, esperanza para mañana’, la asociación granadina de trastorno bipolar Granabip, pretende que la sociedad se conciencie, sensibilice y elimine los estigmas asociados a esta enfermedad que puede ser sobrellevada manteniendo una vida normal con “un tratamiento farmacológico adecuado, hábitos saludables y apoyo familiar y terapéutico”. Pese a los avances cosechados en los últimos tiempos aún se ha de integrar de manera plena a las personas diagnosticadas de la enfermedad. El alcalde de la ciudad, después de felicitar a los premiados, resaltó la labor pedagógica, comunicativa y asistencial que desarrolla Granabip, y al resto de asociaciones de este tipo a las que considera “una pieza clave en la rehabilitación psicosocial y en el proceso de recuperación para que las personas afectadas y sus familias tengan una calidad de vida digna y aceptable”.