
Las personas que comenzaron a fumar a partir de la década de 1980, tienen una mayor probabilidad de tener un trastorno psiquiátrico o una adicción a consumir otras sustancias en comparación con aquellos que comenzaron a fumar en décadas anteriores, según un estudio publicado en Molecular Psychiatry. “Nuestro estudio confirma que los fumadores recientes, aunque han disminuido en número respecto aquellos que comenzaron a fumar hace décadas, son más vulnerables a los trastornos psiquiátricos y al abuso de otras sustancias”, dijo Ardesheer Talati, doctor en psiquiatría en la Universidad de Columbia Medical Center (CUMC) y en el Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York (NYSPI).
Aunque las tasas de tabaquismo han disminuido desde la década de 1960, los investigadores han encontrado que la proporción de fumadores dependientes de la nicotina ha aumentado. También encontraron que con independencia de que los fumadores fueran dependientes a la nicotina, la probabilidad de que sufrieran un trastorno por abuso de sustancias había aumentado década tras década. Además, los fumadores dependientes de la nicotina que comenzaron a fumar en la década de 1980 o décadas posteriores, tenían más probabilidades de tener algún tipo de trastorno mental, como trastorno bipolar, trastorno de la personalidad antisocial, o trastorno de hiperactividad y déficit de atención (TDAH).
Para ver si las personas que comenzaron a fumar en las décadas posteriores fueron más susceptibles a los trastornos por uso de sustancias y a los trastornos psiquiátricos ya mencionados, los investigadores de CUMC y NYSPI investigaron 25 412 participantes de la Encuesta Epidemiológica Nacional sobre Alcohol y Condiciones Relacionadas (NESARC). Los investigadores clasificaron a los participantes de acuerdo con la década de nacimiento (1940, 1950, 1960, 1970 y 1980) y en tres categorías de fumadores (los no fumadores, los fumadores no dependientes, y los fumadores dependientes). Los hallazgos de los investigadores sugieren que las personas que comenzaron a fumar en las décadas más recientes tienen una “desproporcionada alta vulnerabilidad psiquiátrica”. Los investigadores también observaron que “la diferenciación entre los fumadores ocasionales de los dependientes puede ayudar a aumentar la prioridad de los que están en mayor riesgo de sufrir algún trastorno mental”
Los investigadores señalaron que se necesitan más estudios para determinar si son factores biológicos o genéticos los que afectan a las tasas de problemas de salud o de abuso de sustancias mentales entre los fumadores.