
Puede sonar extraño pero el trastorno bipolar es todavía desconocido entre la población en general. Y debido al desconocimiento que se tiene sobre él existe una tendencia a estigmatizar a aquellas personas que lo padecen.
El trastorno bipolar es una enfermedad mental severa, en la que los pacientes experimentan cambios de ánimo desproporcionados con episodios maniacos. Pueden pasar de sentirse muy felices y llenos de actividad a estar apáticos y profundamente tristes. Entre los estados de euforia y desesperanza atraviesan periodos de estados normales. Las causas de este trastorno son una suma de factores genéticos y ambientales
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que esta patología mental afecta a 30 millones de personas en todo el mundo. En nuestro país, el número de enfermos que sufren este problema es de un millón pero el 50% de ellos lo desconoce.
Precisamente el diagnóstico es el principal talón de Aquiles en el tratamiento de esta patología. De inicio, la mitad de los casos no son detectados correctamente. Y al 30% de la población joven se le diagnostica depresión cuando lo que realmente sufren es un trastorno bipolar. Además en España, los pacientes pueden tardar una media de cinco años hasta obtener un diagnóstico correcto.
Afortunadamente existen tratamientos farmacológicos eficaces que contienen reguladores del ánimo. Esta medicación, junto con la “psicoeducación”, ayuda a los enfermos a tener una buena calidad de vida.
Fuente: lainformacion.com