- Reconocer y aceptar su enfermedad es aprender a convivir con ella. Este es uno de los pasos más importantes para evitar las consecuencias más graves de la misma y mejorar su calidad de vida.
- Acuda a un psiquiatra de tu confianza. Sigue el tratamiento indicado. Si no le sienta bien, no le parece que es el adecuado o le causa efectos secundarios, dígaselo para buscar el tratamiento que más le ayude.
- El pilar fundamental del tratamiento es la medicación pautada por un profesional. Hay una tendencia a creer que la medicina natural es menos dañina que los fármacos, pero en este trastorno las medicinas alternativas no han demostrado ser eficaces.
- Pida que le resuelvan todas sus dudas para poder ser experto en el trastorno bipolar. Esto le ayudará a conocer la enfermedad: adquirir estrategias de enfrentamiento, prever las recaídas y gestionar el estrés.
- Reduzca el consumo de alcohol y drogas, ya que éstas afectan muy negativamente al estado de ánimo.
- Realice una actividad regular, incluyendo el ejercicio físico, es recomendable para cualquier persona y también lo es en el caso de padecer un trastorno bipolar.
- Cumpla una rutina, un horario de actividades diarias puede ser de gran ayuda para la recuperación.
- Duerma un número de horas adecuado (en torno a las ocho horas), si puede ser en un horario constante a lo largo de la semana.
- Apóyese en personas de su confianza. El papel que juegan los familiares y allegados es fundamental y, por lo tanto, deben conocer en profundidad lo que supone el trastorno bipolar.
- Las asociaciones pueden ser de gran ayuda. Pueden ayudarle a conocer más sobre el trastorno y a personas que han afrontado situaciones similares.
Por el psicólogo Daniel Rama.
Fuente: Europa Press