Según el Instituto Nacional de Trastornos Mentales de Estados Unidos, aproximadamente 5.7 millones de adultos del país norteamericano, alrededor del 2,6 % de la población adulta, se ven afectados todos los años con trastorno bipolar. Aunque la enfermedad puede comenzar tanto en la niñez temprana como en una edad avanzada cercana a los 40 y 50 años, la edad media de aparición del trastorno bipolar son los 25. El trastorno bipolar es la sexta causa de discapacidad en el mundo.
Las personas con trastorno bipolar pueden tener variedad de síntomas como son los cambios de humor, al pasar de un episodio maníaco a una depresión. En general, los síntomas de un episodio maníaco incluyen: actividad excesiva, inquietud, demasiado buen humor, irritabilidad, falta de concentración, poca necesidad de sueño, falta de juicio, gasto imprudente, la agresión, los sentimientos de poder y con frecuencia muchos sufren con episodios de abuso de alcohol o drogas. A estos periodos le suceden etapas con un bajo estado anímico, episodios depresivos, que se convierten en desesperanza, falta de interés, ansiedad, falta de energía, exceso de sueño o insomnio, sentimientos de culpa, inutilidad o impotencia e incluso pensamientos suicidas.
Muchos empleados diagnosticados con trastorno bipolar incurren en conductas de riesgo que pueden poner en peligro a sí mismos y otros compañeros en el lugar de trabajo. Los empleados con un trastorno bipolar tienden a tener más accidentes de trabajo debido a su impulsividad durante la fase maníaca porque su percepción de riesgo se reduce. Por estas razones, ¿cómo se puede acomodar a un empleado con trastorno bipolar para que soporte mejor el estrés, mantener la atención, ser más organizado y cumplir con los objetivos laborales?
Consejos útiles para incorporar a trabajadores con trastorno bipolar. (Por Keven Moore)
- Proporcionar un horario flexible. Las personas con trastorno bipolar pueden ser muy productivos durante períodos maníacos pero lo son menos durante los episodios depresivos. Algunos empresarios en Estados Unidos permiten a los empleados afectados por esta etapa depresiva trabajar desde casa o únicamente a tiempo parcial cuando su enfermedad lo aconseje.
- Ofrecer pausas más largas o más frecuentes para ayudar a las personas con trastorno bipolar a recargar pilas. Para lograr esto, sin embargo, los trabajadores pueden tener que trabajar más horas para compensar.
- Establecer responsabilidades compartidas con otros trabajadores y dejarlos planificarse entre ellos. Durante el estado maníaco el socio bipolar tirará más del carro y en los momentos depresivos su compañero que sera comprensible con su enfermedad estará dispuesto a asumir más carga de trabajo.
- Reducir las distracciones en el área de trabajo del empleado para ayudarle con la concentración durante los cambios de humor. Una oficina privada, aumentar la iluminación natural y considerar los ruidos, son algunos de los detalles a tratar.
- Dividir las tareas grandes en otras alcanzables, más pequeñas.
- Fomentar una mejor organización de las tareas listas para mantener al trabajador afectado pendiente de la tarea.
- Proporcionar instrucciones por escrito para ayudar a reducir la probabilidad de que los supervisores puedan ser malinterpretadas o mal interpretados.
- Desarrollar un acuerdo por escrito con el empleado como parte de los esfuerzos de la compañía, que detalla las normas de rendimiento mínimos exigibles, que defina claramente las consecuencias de un incumplimiento de dichas normas.
- Crear un proceso de evaluación que ayuda tanto al supervisor como al empleado a identificar lo que funciona y lo que no.
- Mantener las líneas de comunicación abiertas entre el supervisor y el empleado afectado desde una perspectiva positiva.
- Reducir los cambios repentinos en los procedimientos de la oficina para evitar que se desencadenen episodios depresivos y maníacos.
- Programar reuniones periódicas para dar al empleado la oportunidad de discutir los problemas, el rendimiento y el progreso hacia las objetivos.
- Elogiar y alentar el trabajo y la consecución de objetivos pero evitando las alabanzas gratuitas lejos de la realidad.
- Proveer entrenamiento de la sensibilidad al resto de los miembros del personal, haciendo sugerencias para la adaptación de los empleados afectados, y proporcionar al supervisor la información que necesite para evitar problemas.
Sufrir de un trastorno bipolar en el lugar de trabajo cuando surgen tensiones es un gran desafió. En una encuesta realizada en Estados Unidos, nueve de cada diez personas con trastorno bipolar, aseguró que la enfermedad le había afectado en su rendimiento en el trabajo. Sin embargo, una combinación de terapias y un entorno favorable de trabajo puede ser eficaz para lograr la adaptación deseada. Trabajando en estrecha colaboración con los profesionales de salud mental y la red de apoyo del paciente, la mayoría de los empresarios y los empleados afectados pueden aprender a manejar los síntomas y encontrar un equilibrio que funcione en el ámbito laboral.