
Un videojuego para niños entre 7 y 14 años, que dura unos quince minutos permite diagnosticar sin margen de error si el jugador tiene Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). El diagnóstico se hace gracias al sistema desarrollado por Braingaze que sigue el movimiento de los ojos, el llamado eye tracking , y determina si se presta atención y se procesa lo que se ve o no. En el centro de la pantalla aparece una rana que ha perdido a sus hijos, y en la periferia empiezan a aparecer renacuajos y pececitos. El menor ha de clicar sobre los primeros para ayudar a la madre a recuperar a sus descendientes.
Este sistema está validado clínicamente para la mencionada franja de edad y se encuentra en fase de comercialización. Lazlo Bax, cofunfador de esta empresa ubicada en el parque empresarial del Tecnocampus de Mataró, precisa que ya se están cerrando los primeros contratos y que pronto este sistema se podrá encontrar en varios hospitales, algunos de ellos del ámbito metropolitano. En la actualidad, detalla Bax, están trabajando en extender esta prueba diagnóstica a personas adultas y bebés. “Del 6% de menores que, según la comunidad científica, tiene TDAH, la mitad siguen padeciendo este trastorno en la edad adulta”, destaca. En el caso de los infantes de entre 9 y 36 meses, la prueba duraría una hora y consistiría en juegos más sencillos que facilitaran una detección precoz de posibles riesgos cognitivos.
Esta spin-off de la Universidad de Barcelona, fundada en 2013 ve posible aplicar su tecnología en otros perfiles de enfermedades mentales variando el videojuego, y ya trabaja en la detección del autismo (fase de validación), de la dislexia (fase piloto) y de la enfermedad de Alzheimer (fase de exploración). El objetivo es que en el futuro se puedan diagnosticar estos perfiles en una hora, algo que será muy útil, subraya Bax, en países emergentes donde las familias no tienen recursos para afrontar múltiples sesiones con psicólogos y psiquiatras.