
Un estudio realizado en el Centro de Control de las Enfermedades y Prevencion de los Estados Unidos concluyó que los hijos de las mujeres con obesidad mórbida son tres veces más propensos a sufrir un trastorno del espectro autista y cuatro veces más propensos a tener TDAH. Los investigadores analizaron los datos de 1.311 pares de madres e hijos en los que aparecían el índice de masa corporal de las madres antes del embarazo así como los problemas psicosociales de los niños a los seis años.
Más allá de los datos ya expuestos también se demostró que los niños de madres con obesidad mórbida eran dos veces más propensos a tener más síntomas emocionales, problemas con sus padres y dificultades psicosociales que los hijos de las mujeres con un peso saludable. Los expertos aconsejan que las mujeres deben recibir atención integral y conversar sobre todos los problemas de salud con sus médicos antes de quedar embarazadas, incluido el peso corporal.
Factores como el aumento del peso en el embarazo, la diabetes gestacional, la duración de la lactancia, la depresión postparto y el peso al nacer no lograron explicar la relación aparente con estos trastornos. La dieta materna durante el embarazo y la lactancia tiene un papel muy significativo en la niñez pero los autores no incluyeron información sobre la dieta, aunque tuvieron en cuenta el aumento del peso materno y la diabetes gestacional.