Los niños expuestos al humo de tabaco son tres veces más propensos a padecer el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) que aquellos niños que viven en un ambiente libre de humo y la relación es mayor cuando esa exposición dura más de una hora diaria, según se desprende del estudio realizado por un grupo de investigadores españoles y publicado en Tobacco Control.
“Existe una relación dosis-respuesta que es significativa y sustancial entre la exposición (ser un fumador pasivo) en el hogar y un aumento de la frecuencia de los problemas mentales en general”, aseguran en el informe. Para acabar con dicha conclusión se analizaron los datos de 2357 niños entre cuatro y 12 años de la Encuesta Nacional de Salud española 2011-2012 en que se informaba del tiempo que sus hijos estaban expuestos al humo del tabaco así como una evaluación de los posibles trastornos mentales que padecían los niños. Los datos establecieron que cerca de un 7% de los niños estaba expuesto al humo menos de una hora por día y el 4,5%, más de una hora. Tras controlar otras posibles variables que podían influir en los resultados como la salud mental de los padres o el nivel socioeconómico de la familia, establecieron que el grupo que tenía una exposición al tabaco tenía un 50% más de posibilidades de padecer algún trastorno mental. Esa frecuencia era aún superior y se triplicaba cuando la exposición al humo era mayor a una hora.
El trastorno de déficit de atención e hiperactividad cumplía perfectamente ese porcentaje aunque los propios investigadores son cautelosos y no hablan de una relación causa-efecto si no de una descripción de unos hechos que han de llevar a seguir investigando las razones que lo motivan.
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