
El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) se trata de un trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención, concentración, hiperactividad y/o impulsividad, que dificultan el rendimiento académico y que en muchas ocasiones está asociado con otros trastornos comórbidos. Los tratamientos más utilizados en la actualidad son los medicamentos y la terapia conductual. Uno de los tratamientos alternativos es el entrenamiento en técnicas de mindfulness (MDF), el cual está siendo estudiado en clínicas y universidades de EEUU y otros países europeos. Se ha concluido que el entrenamiento en mindfulness para padres mejora las relaciones con los hijos e incrementa la satisfacción de los primeros. Además, los adultos que realizan el entrenamiento en mindfulness mejoran considerablemente el procesamiento atencional los que tienen mucha experiencia en meditación muestran una mejor la capacidad de concentración y de inhibición de respuestas automáticas comparadas con personas que no meditan.
Diana Winston, instructora de mindfulness de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) señala que la práctica de MDF puede ser la mejor aliada para superar los problemas que causa el TDAH. La experta estaba buscando formas de enseñar MDF a jóvenes, por lo que diseñó un programa que podía ser útil para adultos y adolescentes y en consecuencia, observó que la práctica era tan poderosa que podía ser eficaz aun teniendo TDAH. Una de las cosas que se reforzó en el estudio fue el hecho de hacerles saber a quienes tenían TDAH que esto no era un problema y que por el contrario, sus cerebros eran muy creativos. Pero que debían saber cuándo era el momento adecuado para pensar en alguna otra cosa y cuando debían centrarse en la actividad presente. Los participantes aprendieron a notar ese pensamiento distractor que les sacaba del presente y regresaron a la actividad que se estaba realizando.
El grupo completo pudo meditar realizándose readaptaciones que incluían más movimiento, es decir, prácticas de mindfulness que añadían movimiento físico y meditaciones más cortas al principio (de 5, 12 y luego 20 minutos); después de las ocho semanas, las prácticas se prolongaron 30 minutos. En el estudio se comprobó que los participantes con el paso de las sesiones, lograron mantener atención plena durante todo el día. Finalmente, Winston señala que las mentes de las personas con TDAH, normalmente están en el pasado, en el futuro o por todas partes. El MDF es una invitación a volver al momento presente y conectarse directamente con la vida, con el estar aquí y el presente en lugar de estar perdido en los pensamientos y en la ansiedad y tensión que estos pensamientos generan. Además, el Mindfulness enseña a poner nuestra atención de forma intencionada y consistente en algo, a tener control con nuestra atención y no estar a merced de ella.