
La actividad física mejora la atención de los niños que sufren trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Así lo demuestra un estudio realizado por Susanne Ziereis y Petra Jansen, de la Universidad de Regensburg en Alemania, en un artículo recientemente publicado en Research in Developmental Disabilities. Se conoce que la actividad física mejora el funcionamiento cognitivo en poblaciones sanas pero no había evidencias hasta el momento de si también tiene beneficios en la mejora de las habilidades mentales y motoras en niños con TDAH.
Para conocerlo las investigadoras estudiaron a 43 niños con este trastorno (32 niños y 11 niñas) de edades comprendidas entre los siete y los 12 años. En la búsqueda de descubrir qué efectos tiene la actividad física en los procesos mentales que nos permiten llevar a cabo cualquier tarea, se implementaron dos programas diferentes de entrenamiento de 12 semanas. El estudio dividió a los participantes en tres grupos: dos experimentales que practicaron deporte y un grupo control que no realizó en este tiempo ningún tipo de deporte. Los niños del primer grupo participaron en un entrenamiento que se centró en el manejo de balón, equilibrio y destreza manual mientras que el otro grupo entrenó diferentes deportes sin un enfoque específico.
Después del período de intervención de tres meses los dos grupos de niños que practicaron deportes mejoraron sus habilidades cognitivas respecto al tercero, sin que entre ellos hubiese diferencias reseñables. Fueran evaluados a través de pruebas de memoria de trabajo y rendimiento motor. Estos hallazgos apoyan la hipótesis de que a largo plazo la actividad física tiene un efecto positivo en las funciones cognitivas de los niños con TDAH, con independencia del tipo de ejercicio físico, y que son un buen tratamiento complementario para combatir este trastorno.