
El 11 de abril, se conmemora el Día Mundial del Parkinson, la segunda enfermedad neurodegenerativa con mayor incidencia a nivel mundial, después del Alzheimer. En España, y según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), unas 150.000 personas padecen esta enfermedad.
Según la SEN, teniendo en cuenta que un 30-40% de los pacientes con Parkinson no presentan temblor y que en un 40% de los casos la primera manifestación del Parkinson es la depresión, puede ser complicado identificarlo de forma temprana.
Actualmente, un equipo liderado por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha detectado en las lágrimas potenciales biomarcadores para un diagnóstico temprano del párkinson. Se trata de una investigación multidisciplinar, dirigida por la catedrática de Biología Celular y directora del grupo de investigación GOBE de la UPV/EHU, Elena Vecino, que se ha ampliado en la actualidad a más pacientes y a la que se han incorporado más agentes con el objetivo de desarrollar un test de detección temprana de la enfermedad.
El estudio intenta detectar la enfermedad por otra vía menos invasiva: analizar la lágrima individualizada de pacientes con párkinson con el fin de detectar biomarcadores tempranos de la patología. En este momento, una de las pruebas de detección de marcadores de párkinson se realiza mediante punción lumbar y extracción de líquido cefalorraquídeo.
Este estudio piloto se ha realizado mediante el análisis comparado de la lágrima de veintisiete personas control y veintisiete pacientes con párkinson en distintos estadios de la enfermedad. Los resultados, publicados en la revista Proteomes, indican que se han localizado marcadores (proteínas) sobreexpresados en las lágrimas de pacientes con párkinson.