
En un artículo que acaba de publicar la revista Neurology, científicos del Instituto de Investigación del Hospital de Sant Pau y del Hospital Clínic proponen el uso de un biomarcador de daño neuronal en sangre que permitirá identificar con precisión y de forma no invasiva si el origen del brote psicótico es autoinmune o psiquiátrico.
Los motivos por los que alguien puede sufrir un brote psicótico son diversos y conocer el origen de este brote para diferenciar si se trata de una enfermedad psiquiátrica, autoinmune o infecciosa, es clave para proponer un tratamiento y el seguimiento de la enfermedad más adecuados.
Actualmente, el diagnóstico de la psicosis autoinmunitaria por encefalitis anti-NMDAR, una enfermedad rara, se realiza mediante un test de anticuerpos que requiere una punción lumbar, algo que no es fácil de obtener en instalaciones psiquiátricas ni es habitual en una primera valoración. La mayoría de los pacientes que llegan con un primer episodio de psicosis necesitan fármacos antipsicóticos, que a su vez pueden desencadenar eventos neurológicos adversos indistinguibles de encefalitis anti-NMDAR. Tratarlos sin un diagnóstico sobre el origen de la psicosis dificulta mucho el diagnóstico diferencial porque los nuevos síntomas pueden atribuirse a una complicación inducida por neurolépticos en un paciente psiquiátrico.
La proteína NfL, un biomarcador cada vez más extendido en neurociencia
El biomarcador que proponen los investigadores es la proteína NfL (Neurofilament light chain). Los niveles de esta proteína en sangre indican daño neuronal y esto hace que sea un buen marcador para diagnosticar y evaluar la progresión o tratamiento en muchas enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, las demencias o las neuropatías. El principal beneficio es que puede obtenerse con un análisis de sangre y evitar así técnicas diagnósticas más invasivas, como la punción lumbar.
El estudio publicado muestra que los pacientes jóvenes con un primer brote psicótico y unos niveles de NfL por encima de 15 pg/ml tienen 120 veces más probabilidades de tener una encefalitis NMDAR que un brote de origen psiquiátrico. Por tanto, los niveles de NfL en sangre pueden determinar con precisión a qué pacientes con un primer brote psicótico es necesario realizar una evaluación neurológica y una punción lumbar.