
La conexión entre los humanos y los perros se remonta miles de años atrás. Estos fieles compañeros caninos han sido parte de nuestras vidas, brindándonos amor incondicional y apoyo emocional. En los últimos años, se ha reconocido cada vez más el papel fundamental que los perros pueden desempeñar en la mejora de la salud mental de las personas. Las terapias con perros, también conocidas como terapias asistidas por animales, son un enfoque terapéutico que utiliza la interacción con perros entrenados para mejorar el bienestar emocional y psicológico de las personas.
El objetivo de la terapia con perros no solo busca el aprendizaje o la rehabilitación, sino que también es útil a nivel psicológico, cognitivo o psicomotriz.
Uno de los beneficios más notables de las terapias con perros es su capacidad para reducir el estrés y la ansiedad. La simple presencia de un perro puede tener un efecto calmante en las personas. Los estudios han demostrado que acariciar a un perro o interactuar con él puede liberar hormonas como la oxitocina, que promueven la relajación y reducen los niveles de estrés. Esto es especialmente útil para personas que luchan con trastornos de ansiedad, ya que el contacto con un perro puede proporcionarles una sensación de seguridad y comodidad.
La interacción con perros también puede ayudar a aumentar la autoestima y a sentirnos más positivos y valorados. Cada vez se realizan más estudios para evaluar los posibles efectos de las mascotas sobre la salud. En este sentido, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH) está realizando una serie de estudios centrados en las relaciones que tenemos con los animales. Pasar tiempo con un perro alegre y cariñoso puede ayudar a liberar endorfinas, que son neurotransmisores que promueven la sensación de bienestar.
Las terapias con perros también pueden ser útiles para fomentar la comunicación y las habilidades sociales, especialmente en niños con autismo. Interactuar con un perro puede ser menos intimidante que interactuar con otros seres humanos, lo que facilita la práctica de habilidades sociales. Además, trabajar con un perro en tareas específicas, como comandos de obediencia, puede mejorar la comunicación y la colaboración entre el paciente y el terapeuta.
La soledad y el aislamiento social son problemas de salud mental cada vez más comunes en la sociedad moderna. Los perros pueden ayudar a reducir estos sentimientos al proporcionar compañía constante. Tener la responsabilidad de cuidar a un perro también puede ayudar a las personas a establecer una rutina y una estructura en sus vidas, lo que puede ser especialmente beneficioso para aquellos que luchan con la soledad y la falta de propósito.
Adamed y la Fundación Dog Angels firman un acuerdo de colaboración
Dados los beneficios que tiene la terapia con perros en las personas con depresión, desde Adamed Laboratorios hemos puesto en marcha un proyecto en colaboración con la Fundación Dog Angels a través del cual pondremos en marcha un estudio piloto cuyas acciones van destinadas a evaluar los resultados y los beneficios de las terapias asistidas con perros que acompañan a las pacientes víctimas de la violencia de género con patología de depresión severa y bajo tratamiento antidepresivo.
Este estudio estará integrado por dos grupos de trabajo con mujeres víctimas de violencia de género: por un lado, pacientes bajo tratamiento con antidepresivos y, por otro, pacientes que también están siendo tratadas con antidepresivos pero que, además, tienen el apoyo de perros de compañía como un agente terapéutico para ayudarlas a reconstruir sus vidas, recuperar su autoestima y tener la capacidad de socializarse con su entorno.
El objetivo de dicho programa es conseguir que la víctima venza sus miedos, supere retos y consiga entablar vínculos afectivos con el animal, contribuyendo a la incorporación en la sociedad de la mujer víctima de la violencia de género.

Está demostrado por numerosas investigaciones que las terapias con perros ofrecen una amplia gama de beneficios para la salud mental. Desde la reducción del estrés y la ansiedad hasta la mejora del estado de ánimo, la comunicación y la reducción de la soledad, la interacción con perros puede tener un impacto significativo en el bienestar emocional y psicológico de las personas. Además, la motivación para cuidar a un perro y mantenerse activo puede proporcionar un impulso adicional para aquellos que buscan mejorar su salud mental.