
Durante los últimos años, diversos estudios han encontrado que padecer ciertos trastornos mentales durante el embarazo, como la ansiedad o depresión, terminaban afectando al bebé. Ahora un nuevo estudio nos revela que ninguna de estas enfermedades afectaría al feto, sino que en realidad, las consecuencias están relacionadas con la medicación que reciben para tratar la salud mental de las embarazadas. Realizado por investigadores de la Universidad de Yale, el estudio buscaba encontrar la posible asociación entre los desórdenes de ansiedad durante el embarazo con la salud de las madres y los bebés en el futuro.
De acuerdo con la información en su estudio, consideran que aunque existen datos que muestran que enfermedades como la ansiedad durante el embarazo aumentan la probabilidad de efectos negativos, la información puede ser imprecisa debido a que no considera otros factores como el tratamiento con medicamentos y el uso de sustancias por parte de las madres. Con este estudio, lo que buscaban era determinar si eran las enfermedades por sí solas o la medicación lo que provocaba efectos negativos en mamá y bebé al terminar el embarazo.
Para el estudio se contó con la participación de 2.654 mujeres embarazadas a quienes se les dio seguimiento durante su embarazo y postparto. No se encontró asociación entre las enfermedades mentales durante el embarazo, ni efectos negativos en madres o bebés. Sin embargo, sí se encontró relación en el uso de ciertos antidepresivos y medicamentos, aunque la frecuencia era moderada. Con el tratamiento a base de benzodiazepinas, las tazas de necesitar soporte ventilatorio aumentaron en 61 de cada 1.000 recién nacidos, y la duración del embarazo se redujo en 3.6 días.
Con el uso de inhibidores de la recaptación de serotonina el embarazo se redujo en 1.8 días, mientras que 152 de cada 1.000 recién nacidos necesitaron intervenciones respiratorias menores, y 53 de cada 1.000 mujeres experimentaron hipertensión durante el embarazo. Los investigadores concluyeron que padecer trastornos de ansiedad o pánico no contribuían a tener complicaciones negativas durante el embarazo, sino que el uso de medicamentos influía, aunque eran en cantidades pequeñas.
Existen estudios anteriores en los que sí encontraron que la salud mental de la madre sí influye directamente en el bebé, pero más que en los defectos de nacimiento, la evidencia fue encontrada en la salud mental del bebé. Pero por otro lado, justamente otro estudio en el que encontraron que el uso de antidepresivos durante el embarazo duplicaba los riesgos de defectos de nacimientos, lo que hace necesario analizar con mayor profundidad los riesgos y beneficios de uso durante el embarazo.
Es primordial que durante las revisiones médicas durante el embarazo, no sólo se tomen en cuenta los factores físicos, sino que se tome en cuenta también la salud mental de las madres. Cuidar la salud mental durante el embarazo no sólo importa porque influye en le bebé, sino porque estar y sentirse bien es importante para las madres. Es importante recordarte, que si se está embarazada y se tiene síntomas de depresión o ansiedad, lo mejor es solicitar ayuda profesional.