
La migraña o cefalea es un trastorno neurológico que, según la Organización Mundial de la salud (OMS), suele aparecer en la etapa de la pubertad, afectando principalmente a personas entre los 35 y los 45 años de edad. Su prevalencia se estima en el 14% de la población mundial, aunque es dos veces mayor en las mujeres que en los hombres, debido a influencias hormonales. En España, la Sociedad Española de Neurología (SEN) señala que más de 5 millones de adultos españoles padecen migraña, lo que se traduce en un 13% de la población,
Se manifiesta con un dolor de cabeza en la parte frontal o en toda la zona del cráneo, tan intenso que puede llegar a ser muy incapacitante tanto por la intensidad del dolor como por los síntomas asociados. Se presenta en forma de crisis o ataques, a menudo acompañados de diversos síntomas como náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y al sonido.
Estas crisis pueden ser episódicas (poco frecuente si se dan hasta 9 días al mes o muy frecuente si se da de 10 a 14 días al mes) o crónica (cuando hay 15 o más crisis al mes).
Tipos de migraña
Según la Asociación Española de Migraña y Cefalea, existen dos tipos de migraña principalmente:
Una migraña es causada por actividad cerebral anormal. Aún no se sabe exactamente cuáles son sus posibles causas, pero la genética y los factores ambientales parecen jugar un papel importante.
Un estudio científico ha identificado una mutación el gen que codifica el canal iónico TRESK –implicado en el control de la excitabilidad de las neuronas– provoca la disfunción de unas proteínas que aumentan la actividad neuronal e induciría el dolor migrañoso.
Lo que sí se conocen más son los factores desencadenantes de las crisis. Un desencadenante de la migraña puede ser desde el cambio brusco de la temperatura hasta una reacción a algunos alimentos.
La migraña no tiene cura, pero es una enfermedad manejable con un tratamiento que reduzca la frecuencia, alivie el dolor y prevenga su aparición.
El médico deberá indicará la forma más adecuada para poder controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida del paciente.