
Un equipo de investigadores del Instituto Broad del MIT y Harvard han llevado a cabo un exhaustivo estudio molecular de las neuronas productoras de dopamina perdidas en la enfermedad de Parkinson.
El párkinson se caracteriza por la muerte de las neuronas productoras de dopamina en el cerebro, específicamente en la sustancia negra, una estructura profunda dentro de una región del cerebro llamada mesencéfalo. Investigaciones anteriores han demostrado que la enfermedad surge cuando las células nerviosas de la sustancia negra (ubicada en el mesencéfalo) se deterioran por razones desconocidas. Como resultado, se genera menos dopamina. A medida que más células dejan de funcionar, los síntomas empeoran. En la actualidad, no existe cura para esta enfermedad neurodegenerativa, pero algunos medicamentos pueden reducir los síntomas.
En su estudio, publicado en la revista ‘Nature Neuroscience’, el grupo usó una nueva técnica de secuenciación de ARN para analizar las células cerebrales en la sustancia negra y luego comparó ciertos tipos que encontraron en los cerebros de pacientes con párkinson con sujetos no afectados para identificar diferencias.
Estudios anteriores sugirieron que hay dos o tres tipos de neuronas de dopamina en el cerebro medio. Estas neuronas son especialmente relevantes para el Parkinson y la esquizofrenia, ya que todos los fármacos antipsicóticos modulan la señalización de la dopamina. Pero en este estudio, los investigadores han podido encontrar 10 tipos, uno de los cuales, marcado por la expresión de un gen llamado AGTR1, era especialmente vulnerable a la muerte celular en la enfermedad de Parkinson.
Según investigaciones anteriores, las variaciones en ciertos genes y regiones genéticas pueden elevar el riesgo de una persona de desarrollar la enfermedad de Parkinson. Aquí han encontrado que esos genes de riesgo se expresan preferentemente en las células que mueren, que son lo que se llama factores de riesgo intrínsecos.
La importancia de este estudio reside en que los resultados ayudan a explicar por qué este subconjunto particular de células de dopamina muere en el mesencéfalo. La genética humana actúa dentro de estas células para hacerlas más vulnerables a la muerte celular.
En la actualidad se están realizando muchos esfuerzos para diseñar neuronas de dopamina en una placa para trasplantarlas a pacientes con la enfermedad de Parkinson. Por lo que esta nueva información ayudará a estos grupos de investigación.