
Las consecuencias para la salud mental del maltrato físico infantil por parte de adultos están bien documentados. El acoso escolar verbal también ha demostrado tener a largo plazo efectos negativos pero no hay tantos estudios que lo evidenciaban. El objetivo precisamente de un estudio publicado en The Lancet Psiquiatry por parte de científicos de las Universidades de Warwick y profesionales del Centro Médico de Duke de Reino Unido, era determinar si estos efectos son sólo debido a la combinación del maltrato físico junto con la intimidación o si la intimidación en el ámbito escolar por sí solo tiene un efecto negativo en la salud mental de los niños que lo han sufrido.
A medida que crecen los niños pasan más tiempo con sus compañeros, y las interacciones entre compañeros adquieren mayor importancia. Los compañeros son importantes para la socialización, pero también pueden ser una fuente importante de estrés. El abuso verbal y físico y la exclusión social sistemática son estudiados como el maltrato entre iguales y, a menudo se describen como la intimidación o victimización entre iguales. La intimidación se caracteriza por un comportamiento agresivo repetitivo por parte de un individuo o un grupo de niños con más poder que la víctima. Es un problema mundial y en estudios previos aseguran que uno de cada tres niños son intimidados durante su etapa escolar. Al igual que el maltrato, la intimidación tiene efectos adversos, entre ellos físicos y problemas de salud mental como la ansiedad, depresión y un mayor riesgo de autolesionarse.
El estudio compara las consecuencias en la salud mental a largo plazo del maltrato infantil por parte de adultos con el acoso escolar por parte de compañeros, en dos países diferentes, analizando diferentes datos recogidos para otros estudios. Los resultados muestran que los niños que fueron intimidados por sus compañeros eran más propensos a tener problemas generales de salud mental, ansiedad, depresión y autolesión o tendencias suicidas que aquellos que no fueron intimidados ni maltratados. Los niños que fueron maltratados y acosados también estaban en mayor riesgo de problemas de salud mental, pero los efectos no fueron mayores que los de ser únicamente intimidados. Por el contrario, los resultados no mostraron mayor riesgo de problemas de salud mental para los niños que fueron maltratados pero no intimidados en el Reino Unido aunque sí mostraron para el mismo supuesto un mayor riesgo de depresión en Estados Unidos.