
Si bien las redes sociales fueron muy importantes para muchas personas que buscaron en ellas apoyo informativo y emocional cuando golpeó la pandemia de COVID-19, el uso excesivo de estas herramientas provocó problemas de salud mental, según un estudio publicado en Computers in Human Behavior. “Los resultados de este estudio han descubierto que tomarse un descanso de las redes sociales puede promover el bienestar durante la pandemia”, afirman los investigadores. “Es crucial para mitigar el daño a la salud mental causado por la pandemia”.
El estudio incluyó a 320 personas que viven en Wuhan, China, en febrero de 2020. Los participantes completaron una encuesta en línea que evaluó sus experiencias con las redes sociales en una escala de 5 puntos. El instrumento midió cuánto apoyo informativo, y emocional de amigos y familiares les había proporcionado el uso de las redes sociales, así como si las redes sociales influían en sus comportamientos relacionados con la salud. Los participantes también completaron una Escala de estrés, ansiedad y depresión de 21 ítems y una Escala de estrés postraumático.
“Descubrimos que los residentes de Wuhan obtuvieron un tremendo apoyo informativo, pero poco apoyo emocional cuando accedieron y compartieron información de salud sobre COVID-19”, dijo el investigador Bu Zhong, PhD, profesor asociado de periodismo en la Universidad Estatal de Pensilvania, University Park. “Los participantes también informaron que a mayor consumo de redes sociales se producían una serie de cambios de comportamiento de salud, como un mayor lavado de manos y el uso de mascarillas”.
Aunque ningún participante informó sobre trastornos depresivos o traumáticos antes de la pandemia, más de la mitad informó síntomas depresivos en la encuesta. Estos síntomas fueron de moderados o graves en casi el 20% de los encuestados, según el estudio. También un 20,3% de los participantes informaron niveles de moderados o graves de estrés postraumático.
“Esta investigación reconoce que un uso excesivo del contenido de las redes sociales durante una crisis de salud pública podría ser gratificante en términos de obtener apoyo informativo y emocional, pero al mismo tiempo, podría afectar la salud mental“, concluye el estudio.