
Los biomarcadores psiquiátricos serán uno de los avances más atractivos que se tratarán en el XIX Congreso Nacional de Psiquiatría que se celebrará en Palma de Mallorca desde mañana hasta el próximo sábado y en que el estará presente Adamed. A pesar de ello estos biomarcadores aún están lejos de poderse utilizar en la práctica clínica aunque ya sean una realidad en los laboratorios. El evento lo organizan la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP), la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB) y la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (Fespm) y congregará a más de 1.400 psiquiatras españoles que podrán escoger entre las más 120 actividades previstas.
De todos los trastornos mentales conocidos, la esquizofrenia se define como el más grave y presto a reflejar patrones medibles por el médico, sólo que su uso queda muy lejos de la consulta y sigue ciñéndose al terreno experimental, según ha confirmado al portal web Redacción Médica el presidente de la Fespm y del Comité Organizador del evento, el psiquiatra Miquel Roca. “Se trata de uno de los aspectos de la especialidad en que más hincapié se va a poner en esta edición del Congreso, tanto en esquizofrenia como en los trastornos afectivos, y las novedades se centran en tres áreas: neuroimagen, genética y neurofisiología”, ha explicado.
Estas pruebas de imagen y los perfiles genéticos revelan ciertas alteraciones potencialmente atribuibles a esa clase de enfermedades psiquiátricas, en tanto que algunos parámetros fisiológicos orientan, a veces, en la misma dirección y contribuyen a precisar el diagnóstico. “Por el momento se limitan al campo de la investigación y, desgraciadamente, no son aplicables a la clínica y tardarán en serlo; también existen otros marcadores muy parecidos a los utilizados en Reumatología, como los de índole inflamatoria, que han revelado cierta utilidad en la salud mental”, ha añadido.
Otras dos parcelas de la especialidad en boga son la incursión de las nuevas tecnologías y el ‘segundo cerebro’, como se conoce la estrecha relación demostrada entre el sistema nervioso central y el intestino, donde se acumula la flora bacteriana que se asocia, en parte, a la patología mental.
Otros campos de la Psiquiatría se actualizan, asimismo, en el Congreso, caso de la relación entre salud mental y endocrinología, en especial los trastornos de los afectos; la patología dual; el estigma social y su repercusión en el paciente psiquiátrico; la verosimilitud del mindfulness o atención plena como método terapéutico para algunos trastornos; la influencia cultural como factor ligado a algunos síndromes de nueva cuña reseñados en la clasificación internacional americana o DSM-V; o, entre muchos otros, la comorbilidad de síntomas obsesivo-compulsivos en enfermedades como el autismo, la esquizofrenia o los trastornos de acumulación.