
La Comunidad de Madrid ha destinado 43,5 millones de euros para la atención especializada de personas con enfermedades mentales y que permitirá mantener el funcionamiento de 599 plazas residenciales gratuitas para aquellos usuarios que las requieran.
Los usuarios son personas con discapacidad originada por enfermedades mentales graves y duraderas (esquizofrenia, trastorno bipolar, trastornos paranoides, otras psicosis, etc.), que han sido derivadas desde los Servicios de Salud Mental y presentan mayores dificultades en su funcionamiento psicosocial, autonomía e integración y corren, por tanto, mayor riesgo de deterioro, aislamiento y dependencia.
Las residencias que se gestionan a través de estos contratos son centros de atención comunitaria con una capacidad de entre 20 y 30 plazas. Ofrecen un servicio flexible de alojamiento y manutención que incluye atención y apoyo psicosocial para mejorar la autonomía y apoyar la integración de personas con déficit en su autonomía personal y que no cuentan con apoyo familiar o social.