
El Servicio de Psiquiatría del Hospital Comarcal de Inca, dirigido por el doctor Pablo Tobajas como coordinador de Salud Mental del Sector Sanitario de Tramuntana, ha impulsado un nuevo programa con la finalidad de ofrecer un servicio de atención integral a las personas que sufren algún trastorno mental grave.
Esta iniciativa consiste en constituir un equipo de seguimiento asertivo comunitario (en adelante, ESAC) formado por diversos profesionales y cuya función es atender en su domicilio a los pacientes y también a las personas más próximas _familiares y cuidadores_, es decir, desplazándose a su propio entorno social.
El ESAC, que comenzó a trabajar a principios de este año, propone un procedimiento de seguimiento y atención en la comunidad que aborda el tratamiento, el apoyo y la rehabilitación de los pacientes que presentan alguna afección mental grave y que, a pesar de su patología, no mantienen un contacto regular y estable con los servicios psiquiátricos ordinarios.
Por ello, este tipo de intervención se reserva para las personas que presentan alguna patología grave y que están desvinculadas de los servicios ordinarios que se prestan en el Área de Psiquiatría.
En definitiva, esta estrategia está diseñada específicamente para optimizar los resultados en pacientes complejos, que requieren hospitalizaciones frecuentes y que no pueden ser abordados de manera eficaz por las unidades de salud mental comunitarias, por lo que el número de ingresos y reingresos hospitalarios es muy frecuente, ya que por diversas circunstancias están desligados del circuito ordinario establecido en materia de salud mental.
Por tanto, uno de los aspectos más positivos de este método es su finalidad: suplir los ingresos hospitalarios _o al menos minimizarlos_ ofreciendo a los pacientes en su ambiente habitual el modelo de asistencia que necesiten.
Se trata, pues, de evitar y prevenir separarlos de su entorno para ingresarlos en una institución sanitaria, lo cual agravaría su aislamiento, y con ello mejorar su evolución, especialmente en los aspectos relacionados con el funcionamiento social y la calidad de vida, cosa que favorece también a sus personas cuidadoras.
Asimismo, se pretende evitar el estigma, el rechazo, la marginación y la exclusión social, que son los máximos factores del riesgo de recaídas y del sufrimiento añadido que padecen estos pacientes.
Cabe destacar que este programa se enmarca en la Estrategia de salud mental de las Islas Baleares de 2006, concretamente en el apartado específico que establece “definir, completar, optimizar y homogeneizar la dotación de dispositivos y de recursos humanos y materiales para la atención a la salud mental en todas las áreas de salud mental”, cuyo objeto es estructurar el modelo comunitario creando un equipo de tratamiento asertivo comunitario que asuma estas funciones.
El factor más innovador del tratamiento asertivo comunitario se basa en aportar una nueva manera de organizar la atención y el cuidado para responder a las necesidades que presentan las personas que sufren algún trastorno mental grave.