El Festival 10 Sentidos tiene como propósito primordial reivindicar las diferencias como factor exponencial de singularidad de cada creador, cualquiera que pueda ser. Tras la mirada inicial de un hecho artístico aparecen diversas cuestiones que invitan a reflexiones más profundas sobre aspectos de interés colectivo y social, esta experiencia es la que propone el festival al público. Una apuesta por el arte desde el individuo y su generosidad hacia lo colectivo, un desafío por romper las barreras de la indiferencia desde el impulso creativo más allá de la integración.
En la edición de 2016, la quinta, el lema “A lo caos” aborda el tema de los trastornos mentales La prodigiosa y necesaria locura de artistas y creadores gracias a la cual dan rienda suelta a su particular y espectacular imaginería. Con idea de visibilizar los problemas, las luces y las sombras de la mente humana y tratar de luchar contra el estigma social de aquellos que la padecen, la dirección del festival ha pensado en que el lema de este quinto festival sea “A lo caos”.
El programa artístico de la V edición trata de crear puentes entre la idea de lo insensato, de lo no aparentemente normal, en continuo debate con la realidad de una sociedad actual no tan compacta. Desde su variedad de disciplinas artísticas y propuestas culturales el Festival 10 Sentidos 2016 plantea un recorrido por imágenes, tanto del arte escénico, performativo, plástico o fílmico, que cuestionen la tensión entre la razón y la locura.
Cualquier sociedad puede definir la locura de tal manera que ciertas personas caigan en esa categoría y sean aisladas. Es sabido que hasta finales del siglo XVIII la enfermedad mental en Europa no estaba reconocida como enfermedad, se trataba a los locos como prisioneros, o criminales. Pero, como bien definió Michel Foucault: “No hay civilización sin locura”. El Festival 10 Sentidos 2016 apuesta por dar visibilidad a las mentes, propuestas y talentos de aquellos que invocan a la razón a través de la lucidez que emerge de personalidades desgarradas y voces diferentes.
A un mes de que comience el festival que arranca el 17 de mayo, su directora artística, Meritxell Barberá, reconoce que se les ha ido de las manos: la programación se amplía a un mes y ocupará diez espacios de la ciudad. De Barberá y de Inma García, ambas al frente de Taiat Dansa, depende un festival que comenzó en 2011 con la intención de dar protagonismo a artistas con diversidad funcional. Desde entonces ha disminuido la presencia del colectivo (sin desaparecer), aunque se mantiene el discurso «social»: este año, bajo el lema A lo caos, se coordinan veinticinco actuaciones que abordan las enfermedades mentales desde casi cualquier disciplina artística.