
La OMS ha anunciado que este año el Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril, se centrará en la concienciación y el abordaje de la depresión con la finalidad de que un número cada vez mayor de personas con este trastorno mental pida y obtenga ayuda. El nombre de la campaña en 2017 será Hablemos de la depresión’. El organismo aprovecha cada año la celebración para poner en marcha una campaña en torno a un tema de salud específico. Este vez se han centrado en la depresión por ser un problema que afecta a personas de todas las edades, condiciones sociales y de todos los países. Además, la patología provoca angustia y afecta a la capacidad para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples, lo que suele repercutir en las relaciones con la familia y los amigos así como sobre la capacidad de ganarse la vida, llevando incluso al suicidio.
El riesgo de sufrir depresión se incrementa por la pobreza, el desempleo, acontecimientos de la vida como la muerte de un ser querido o una ruptura de la relación, la enfermedad física y los problemas causados por el alcohol y el consumo de drogas. Aunque pueda afectar a cualquier persona en algún momento de su vida se prestará especial atención a tres grupos que se ven afectados de manera desproporcionada a esta enfermedad: los adolescentes y los adultos jóvenes, las mujeres en edad fértil (sobre todo después del parto) y los adultos mayores (de más de 60 años).
La OMS recuerda que la depresión se puede prevenir y tratar, además, una mejor comprensión del problema y de cómo puede prevenirse y tratarse contribuirá a reducir la estigmatización asociada a la enfermedad y conllevará un aumento del número de personas que piden ayuda. El objetivo de ‘Hablemos de la depresión‘ no es solo conseguir que las personas con depresión sin tratar pidan ayuda, sino que el público en general esté mejor informado sobre la depresión, sus causas y sus posibles consecuencias, incluido el suicidio, y sobre la ayuda de que se dispone para la prevención y el tratamiento de la enfermedad. El eje de la campaña es la importancia de hablar de la depresión como componente vital de la curación. “La estigmatización de las enfermedades mentales, incluida la depresión, sigue siendo un obstáculo para que las personas de todo el mundo pidan ayuda”, ha reconocido este organismo. Hablar con personas de su confianza puede ser el primer paso hacia la recuperación de la depresión.