Andalucía es la comunidad autónoma con mayor número de dispositivos para el tratamiento de las adicciones. Así lo ha señaló la consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, en el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se celebró el pasado viernes 26 de junio. La Junta de Andalucía cuenta con 176 centros específicos, de acceso universal y gratuito, que tratan, de forma integral, los aspectos sanitarios y sociales de las adicciones, que van desde la desintoxicación, la deshabituación de la conducta adictiva, hasta la plena incorporación social.
En los seis primeros meses del año se han beneficiado de estos recursos 49.891 personas afectadas en diferentes grados y naturaleza por problemas de drogadicción. El mayor número de admisiones ha sido por abuso de alcohol (30,54%), seguido de cánnabis (23,60%), cocaína (20,94%), heroína (12,03%), tabaco (4,74%), otras drogas (3,98%), juego patológico (3,48%) y otras adicciones sin sustancias (0,79%). Andalucía cuenta con 23 comunidades terapéuticas (con 478 plazas), recursos residenciales cuyo fin principal es el de ofrecer un tratamiento integral biopsicosocial orientado a la rehabilitación en el ámbito de comportamiento de la persona y al seguimiento de las patologías orgánicas asociadas. En este tipo de centros se ofrecen “actividades formativas y de capacitación profesional orientadas a favorecer la incorporación social de las personas que han recibido tratamiento”, señaló la consejera del ramo.
Un total de 17 viviendas de apoyo a la reinserción que facilitan la incorporación social, 3 unidades de desintoxicación en régimen residencial ubicadas en hospitales del Servicio Andaluz de Salud y 7 centros de encuentro y acogida, completan la red de recursos asistenciales en materia de atención a la drogadicción en la comunidad. El perfil medio de la persona que hace uso de este tipo de recursos responde a un hombre, de 36 a 39 años de edad, en paro habiendo trabajado anteriormente, con nivel de estudios primarios obligatorios y que viven con sus padres.
El fin último de los tratamientos es lograr la plena incorporación social de la persona, señaló Sánchez Rubio, quien apuntó que “la apertura de una puerta al empleo o el desarrollo de políticas de ayuda a la contratación de personas en tratamiento”, son algunas de las medidas que se desarrollan en Andalucía. El programa ‘Red de Artesanos’, por ejemplo, concede becas de formación en Pymes y Administraciones públicas a personas en fase de reinserción (96 becas de formación en 2014, mientras que el programa ‘Arquímedes’ concede subvenciones a empresas y administraciones por la contratación de personas con adicciones en la fase final del tratamiento 195 contratos realizados en 2014.
A los recursos destinados al tratamiento y a la reinserción social de las personas con algún tipo de adicción, se suman las acciones desarrolladas para la prevención de las adicciones que desarrolla la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales en materia de drogas, con medidas diversas que van desde las edades previas a la adolescencia y hasta la edad adulta. Los programas de prevención tienen por objeto evitar o retrasar la edad de inicio en el consumo de diversas sustancias psicoativas, así como de actividades susceptibles de convertirse en adicciones, y evitar la instauración de conductas adictivas, la dependencia a sustancias y los consumos abusivos y de riesgo. Para ello, existen distintas líneas de trabajo que van desde el ámbito educativo al laboral, pasando por el comunitario y el familiar.