La Dra. Dulce María Campos, especialista en neurología en el Hospital Universitario Clínico de Valladolid, nos da todas las claves para saber cuándo se considera que la epilepsia es refractaria.
“Técnicamente, la definición de refractariedad es cuando no responde a los fármacos anti epilépticos en las dosis adecuadas y además adecuado al tipo de crisis de paciente. En la práctica clínica, refractarios son los pacientes que, a pesar de probar numerosos fármacos, continúan con sus crisis. Las crisis son muy frecuentes, ya que una de cada diez personas a lo largo de su vida tendrá una convulsión muchas veces por causas traumáticas, tóxicas, metabólicas, etc. Esto no quiere decir que sea epiléptico. Entonces, para poder hacer el diagnóstico, tiene que haber al menos dos crisis no provocadas por ninguna causa conocida, o bien una sola crisis pero con predisposición a que se repita. Por lo tanto, sí tienes una crisis pero no tienes predisposición a repetirse porque no tienes un daño cerebral, los estudios complementarios en neuroimagen y electroencefalograma son normales, generalmente no se inicia tratamiento. Si tienes una sola crisis, pero tienes factores de riesgo altos para que se repita, por ejemplo alteraciones en la neuroimagen, en el escáner o en la resonancia magnética o alteraciones en el encefalograma, entones ya se inicia habitualmente tratamiento. Luego, el manejo es individualizado en cada paciente, no se puede generalizar”.