
Las pulseras FitBit son unas herramientas tecnológicas que monotorizan la actividad física así como determinados datos de la salud de las personas. Un grupo de médicos con sede en Londres así como un grupo de ingenieros de software están desarrollando un sistema experimental juntamente con estadísticos, para buscar patrones en grandes conjuntos de datos médicos y conocer mejor los patrones de sueño de los pacientes con esquizofrenia. De esta forma se pretende desarrollar gracias a esta tecnología y creando una app para smarthphones, un posible sistema para alertar de las recaídas en pacientes con esta enfermedad y así mejorar el tratamiento.
“Está bien documentado por los médicos que las alteraciones del sueño es uno de las alertas que proporciona el cuerpo antes de una recaída en la psicosis”, asegura Amos Folarin, uno de los estadísticos que está trabajando en el proyecto. Si hubiera una manera de seguir los patrones de sueño en tiempo real, compartir esos datos con un médico, y alertarles a ellos tan pronto como se produzcan anomalías en estos patrones, los pacientes podrían ser tratados antes de tener una recaída completa. Un sistema de alerta automática de bajo coste como éste podría ser una manera de mantenerse en contacto con el paciente y asegurarse de que reciben el tratamiento que necesitan.
El uso de Fitbit en ensayos médicos está ganando credibilidad. La compañía ha dado a los investigadores acceso a datos en tiempo real de diferentes ensayos disponibles y los pacientes los sincronizan con una aplicación de teléfono llamado SleepSight. El equipo está buscando la aprobación para utilizar también la actividad que esa persona tiene con su teléfono móvil para comprobar los cambios de patrones que experimenta en cada fase y tener así otros datos útiles que les permitan conocer mejor su condición. Aunque existe controversia sobre cómo podría afectar al paciente el hecho de controlarle de ese modo los defensores de la aplicación creen que será positivo porque les da una sensación de control sobre su propia salud. “Si les das una herramienta a los médicos que ellos entienden, y les permite trabajar con los pacientes, es algo que le ayudará en la construcción de una relación de confianza”, asegura el especialista en psiquiatría Nicholas Meyer.
Ningún aparato tecnológico puede reemplazar el contacto con el médico pero allí donde los profesionales están sobrecargados de trabajo puede ser una manera de asegurarse que aquellos pacientes con problemas de salud mental no tienen riesgo de sufrir una recaída.