Un equipo internacional, liderado por el Laboratorio de Investigación en Inmunogenética (IRLab) de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y el Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia, ha identificado asociaciones entre modificaciones en la placenta y el riesgo de desarrollar esquizofrenia, trastorno bipolar y trastorno depresivo mayor.
En el estudio, publicado en Nature Communications, participaron 28 investigadores de 18 instituciones de Europa y Estados Unidos, destaca la placenta como un elemento clave en el desarrollo neuropsiquiátrico. La investigación ha demostrado que modificaciones epigenéticas específicas en la placenta, en particular la metilación del ADN, pueden influir en la expresión de genes asociados con trastornos psiquiátricos. Estos hallazgos sugieren que el riesgo genético podría manifestarse ya durante la etapa prenatal.
Las modificaciones epigenéticas son cambios químicos en el ADN y sus proteínas asociadas que regulan la actividad génica sin alterar su secuencia. Una de las modificaciones más estudiadas es la metilación del ADN, un proceso en el que se añaden grupos metilo (pequeñas moléculas compuestas por un átomo de carbono y tres de hidrógeno) a regiones específicas del ADN. Este mecanismo, esencial para el desarrollo, la adaptación ambiental y la predisposición a las enfermedades, está influenciado por la genética y responde a factores como la dieta, el estrés y la exposición a contaminantes.
Los resultados del estudio indican que la esquizofrenia, el trastorno bipolar y el trastorno depresivo mayor son los trastornos neuropsiquiátricos más fuertemente vinculados a la metilación del ADN en la placenta. Otras afecciones, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o el autismo, muestran algunas asociaciones potencialmente causales, aunque en menor medida, mientras que no se encontraron efectos visibles en otras patologías analizadas.