
Nuevos métodos de exploración que mapean las conexiones del cerebro podrían proporcionar una nueva herramienta muy valiosa para predecir las personas en riesgo de esquizofrenia. Un equipo de científicos de la Universidad de Cardiff en colaboración con la Universidad de Bristol y el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia de la Kings College de Londres, utilizaron por primera vez imágenes de resonancia magnética para identificar cómo los cerebros de los adolescentes, que tienen algunos de los síntomas de la esquizofrenia, funcionan de forma diferente.
“Ya sabíamos que el cerebro de las personas con esquizofrenia se conectan de manera diferente y son menos eficientes que el de las personas sin este trastorno”, aseguró uno de los autores del estudio, el profesor Derek Jones, Director de CUBRIC. “Sin embargo, hasta ahora, ningún estudio había tratado de utilizar esta información para observar a individuos sin trastorno que presentaban algunos de los mismos síntomas pero sin llegar a tener aún la condición de paciente”, añadió.
Los científicos escanearon 123 personas que tenían vulnerabilidad a la psicosis, y 125 personas sin vulnerabilidad y comparó las diferencias en las conexiones de su cerebro. Los resultados, publicados en la revista Human Brain Mapping, mostraron que se redujo la capacidad de la red cerebral en las personas vulnerables a la esquizofrenia para transmitir información de una región a otra y que algunas vías de información fueron desviadas. El equipo encontró que esto afectó ciertos centros de información del centro del cerebro, lo que podría conducir a problemas generalizados en el procesamiento de la información de una manera similar a la esquizofrenia.
El equipo espera que su nuevo análisis proporcione una información valiosa sobre cómo el cableado del cerebro da lugar a los síntomas de la esquizofrenia, y ofrezca una nueva herramienta para predecir futuras enfermedades.