
Closeup of brain MRI scan result
Los descendientes de pacientes con esquizofrenia y trastorno bipolar que cuentan con dificultades cognitivas muestran también algunas alteraciones en la estructura cerebral, tal y como lo demuestra un trabajo de varios grupos del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM) que ha sido publicado en el ‘Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry’.
La esquizofrenia y el trastorno bipolar comparten características cerebrales clínicas, genéticas y estructurales, pero los mismos dominios también se caracterizan por diferencias significativas con anomalías específicas de la enfermedad. Ambos trastornos incluyen el deterioro cognitivo como una dimensión clave de los síntomas, que se considera un determinante importante del funcionamiento psicosocial. Las anomalías cognitivas son cualitativamente similares en los dos grupos de diagnóstico, pero la gravedad general es más leve en el trastorno bipolar.
Los investigadores del CIBERSAM han estudiado la relación entre genética, cognición y estructuras cerebrales en niños y adolescentes con un riesgo más elevado que la población general de padecer un trastorno psicótico. Evaluaron a 160 participantes, 32 hijos de pacientes con esquizofrenia, 59 con progenitores con trastorno bipolar y 69 sanos, que se sometieron a evaluaciones clínicas y cognitivas, genotipado y resonancia magnética estructural.
Según los autores del estudio, dividieron a los hijos de estos pacientes dependiendo de si presentaban dificultades cognitivas importantes, intermedias o ninguna, y observaron que aquellos niños y adolescentes que presentaban dificultades cognitivas mostraban también alteraciones en la estructura de su cerebro, como una menor superficie cortical total y en el córtex frontal y temporal; que no estaban presentes en el grupo con una cognición intacta.
Además, los que contaban con mayores dificultades cognitivas mostraban un peor funcionamiento psicosocial y menores puntuaciones en el perfil poligénico de cognición, lo que indica un mayor riesgo genético de padecer dificultades cognitivas.
En conclusión, en este estudio se ha observado que los hijos de pacientes con esquizofrenia y trastorno bipolar tienen un perfil de dificultades cognitivas heterogéneo, es decir que a pesar de que si se estudian todos los hijos de pacientes en grupo se concluye que tienen dificultades cognitivas, en realidad hay un subgrupo que no las tiene, un subgrupo que tiene dificultades intermedias y otro que tiene dificultades cognitivas importantes. Solo estos dos últimos grupos mostrarían alteraciones cerebrales y solo el más afectado cognitivamente tendría además mayor riesgo genético de dificultades cognitivas.