Incluso las infecciones más leves aumentan significativamente el riesgo de desarrollar esquizofrenia y trastornos del estado de ánimo, según se desprende de los resultados de un estudio basado en un gran registro poblacional. Para ello se analizaron las personas a las que se les prescribió medicamentos antiinfecciosos como tratamiento para infecciones leves. Los investigadores encontraron que estas personas tenían un riesgo de sufrir esquizofrenia un 37% superior y un riesgo de tener trastornos del estado de ánimo un 64% mayor que los personas que no habían sufrido infecciones. Michael E. Benros investigador de la Universidad de Copenhague presentó la investigación en la reunión bienal de la Sociedad Internacional por la Investigación sobre la Esquizofrenia (SIRS).
“No hemos encontrado la interacción causante de esta relación, pero estamos buscando en los estudios genéticos para mirar las asociaciones entre las infecciones, los genes y las enfermedades mentales, utilizando la enorme cohorte iPSYCH en Dinamarca, con 50.000 casos y 30.000 controles”, dijo el Dr. Benros. La teoría que contemplan es que las infecciones pueden afectar al cerebro directamente a través de la inflamación del cerebro o mediante la inducción de la autoinmunidad. El Dr. Benros explicó que entre otros hallazgos han observado alteraciones inmunológicas en pacientes con esquizofrenia y con trastornos del estado de ánimo y que los agentes inmunosupresores pueden mejorar los síntomas psiquiátricos en ciertos grupos de pacientes.
Por otra parte, otro estudio reciente realizado por el Dr. Benros reveló también que las infecciones son un factor de riesgo para el desarrollo de la esquizofrenia en la relación dosis-respuesta, con un creciente número de hospitalizaciones por infección que aumenta el riesgo de esquizofrenia en los pacientes con y sin enfermedad autoinmune. Una relación dosis-respuesta similar se observó en un estudio por el mismo equipo respecto a las infecciones como un factor de riesgo para los trastornos del estado de ánimo en pacientes con y sin, trastornos autoinmunes.