
Brain study background for mental health care medical technology
Nuestros recuerdos de eventos pasados no suelen estar aislados, sino que están vinculados a otros recuerdos relacionados. Esta capacidad de establecer conexiones entre recuerdos afines es muy ventajosa, ya que nos ayuda a reconocer patrones familiares en situaciones nuevas y a hacer predicciones que pueden orientar nuestras decisiones.
Investigadores del Instituto de Investigación Cerebral de la UCLA realizaron recientemente un estudio con ratones con el objetivo de comprender mejor cómo el cerebro decide qué recuerdos están conectados y cuáles no. Su artículo, publicado en Nature Neuroscience, identifica regiones cerebrales que podrían desempeñar un papel en la organización de los recuerdos en conjuntos coherentes de conocimiento.
Si bien establecer conexiones entre recuerdos es muy ventajoso, en algunos casos puede resultar contraproducente o incluso perjudicial. Por ejemplo, los pacientes diagnosticados con esquizofrenia u otros trastornos psiquiátricos a veces forman asociaciones falsas entre experiencias que en realidad no están relacionadas. Comprender cómo el cerebro establece conexiones entre recuerdos podría ser muy valioso, ya que también podría esclarecer cómo se forman las conexiones falsas o contraproducentes.
El objetivo principal del estudio del equipo era identificar los circuitos cerebrales implicados en la vinculación de recuerdos. Para ello, realizaron experimentos con ratones adultos que completaban una tarea conductual.
Para comprender qué sucedía en el cerebro de los ratones mientras conectaban recuerdos, los investigadores utilizaron microscopios diminutos desarrollados en la UCLA, llamados miniscopios. Los miniscopios permiten a los investigadores monitorear la actividad de neuronas individuales mientras los ratones exploran diferentes entornos.
Los resultados de los experimentos del equipo sugieren que la vinculación de recuerdos está mediada por la corteza prefrontal, que selecciona las neuronas del hipocampo que codificarán las nuevas experiencias. Este mecanismo parece determinar, en última instancia, qué recuerdos se conectarán y cuáles se codificarán como no relacionados.