
Un nuevo ensayo clínico codirigido por investigadores de FutureNeuro y la Universidad de Medicina y Ciencias de la Salud RCSI está investigando cómo la monitorización cerebral avanzada podría mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la epilepsia.
Los métodos tradicionales de diagnóstico de la epilepsia presentan limitaciones significativas. Los electroencefalogramas de corta duración (normalmente de unos 30 minutos) y los diarios de convulsiones pueden ser poco fiables, especialmente cuando las convulsiones son poco frecuentes o difíciles de clasificar.
Si bien el video-EEG para pacientes hospitalizados en las Unidades de Monitoreo de Epilepsia (UME) sigue siendo el método de referencia, requiere muchos recursos y es de difícil acceso. Irlanda cuenta con tan solo seis camas dedicadas en las UME, y los pacientes suelen requerir hospitalizaciones de hasta ocho días.
El ensayo, en colaboración con la empresa danesa de tecnología médica UNEEG Medical A/S, se centra en el uso de UNEEG EpiSight, un sistema de EEG subcutáneo (sqEEG) que permite la monitorización remota de la actividad cerebral durante hasta 36 meses en personas con epilepsia.
La innovación se basa en los prometedores hallazgos de un estudio anterior publicado en Epilepsia, que mostró que una versión anterior de la tecnología detectó de manera confiable todas las convulsiones registradas y el 90% de las anomalías cerebrales significativas en pacientes con epilepsia resistente a los medicamentos. Hasta ahora, este nivel de seguimiento detallado sólo ha sido posible a través de ingresos en Unidades de Monitoreo de Epilepsia (UME).
Este ensayo evaluará si la monitorización ambulatoria a largo plazo mediante EEGc puede abordar estos desafíos. Al capturar la actividad cerebral en situaciones reales durante períodos prolongados, el sistema podría ayudar a los médicos a detectar patrones de convulsiones que, de otro modo, podrían pasar desapercibidos, especialmente los que ocurren durante la noche, lo que facilitaría un diagnóstico más temprano y reduciría la necesidad de visitas hospitalarias repetidas.
Igualmente importante, puede ofrecer tranquilidad cuando las convulsiones están bien controladas y ayudar a distinguir entre convulsiones epilépticas y otros eventos. La posibilidad de monitorizar la actividad cerebral a largo plazo, fuera del hospital, es un avance importante.
Cuanto más precisa sea la información que tengan los médicos, mayores serán las posibilidades de identificar el tratamiento adecuado con mayor rapidez. Esta innovadora tecnología podría proporcionar esa información sin largas hospitalizaciones ni largas listas de espera, mejorando la calidad de vida de las personas con epilepsia y aliviando la presión sobre los servicios hospitalarios. Seguiremos de cerca este importante ensayo y esperamos con interés sus resultados.
Este ensayo representa un cambio fundamental hacia la medicina de precisión en el tratamiento de la epilepsia, donde las decisiones de tratamiento pueden basarse en datos completos y objetivos en lugar de métodos de monitoreo tradicionales limitados.