
Los medicamentos existentes no alivian los síntomas de los pacientes de epilepsia en más de un tercio de los casos. Las convulsiones crónicas son algunos de las consecuencias de la enfermedad que en esa proporción de los afectados no se pueden solucionar con los tratamientos que se conocen en la actualidad. Por ello es tan importante el estudio de unos investigadores de Japón que aseguran haber descubierto una vía diferente para los futuros tratamientos farmacológicos sobre la epilepsia. La inhibición de una enzima del metabolismo, la LHD, bloquea la excitación neuronal que provocan las convulsiones ya que las células cerebrales generan energía a partir de la glocusa. Este estudio se ha basado en la dieta cetogénica centrada en grasas y se ha descubierto tras comprobar que las dietas bajas en carbohidratos habían ayudado a aliviar los síntomas en determinados pacientes.
El descubrimiento ayudará a que se desarrollen fármacos antiepilépticos más eficaces que utilicen este mecanismo de inhibición de la enzima. Hasta el momento no ha sido posible generar otro tipo de terapias porque no se conocen las causas subyacentes de la enfermedad pero los recientes estudios invitan a pensar que la epilepsia puede ser un trastorno del metabolismo de la energía, casi como si se tratara de una forma de diabetes. Pero aún quedan muchas preguntas sobre el papel de la LDH en la epilepsia. Hay cinco formas de la enzima y tampoco está claro cuánto tiempo los efectos protectores de un inhibidor de LDH durarían, y si los procesos metabólicos del cerebro se adaptarían al tratamiento a largo plazo para reducir su eficacia. Aún así el descubrimiento puede provocar un antes y un después en el estudio de la enfermedad.