Este domingo se celebró el Día Nacional de la Epilepsia, una enfermedad de la que cada año, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), se diagnostican entre 12.400 y 22.000 casos nuevos. En España unas 400.000 personas padecen esta enfermedad neurológica que puede afectar a personas de cualquier edad y que se caracteriza por una alteración del funcionamiento de las neuronas cerebrales.
Esta alteración produce que los pacientes sufran crisis epilépticas espontáneas, cuya expresión varía entre alteraciones leves del estado de conciencia, movimientos involuntarios, sensaciones, pensamientos o emociones anormales hasta perdidas de conciencia completa y convulsiones generalizadas. Hasta en el 20% de los pacientes con crisis incontroladas existen errores de diagnóstico.
“La precisión diagnostica y terapéutica adecuada, sin demoras, debe ser una prioridad de los sistemas sanitarios. Por esa razón desde la SEN se insiste en la importancia de potenciar las unidades clínicas y de cirugía de la epilepsia, para mejorar la eficiencia del cuidado global de los pacientes”, destaca el doctor Javier López González, Secretario del Grupo de Estudio de Epilepsia de la SEN, en declaraciones a Salud Revista.
En España, el número de enfermos con discapacidad por epilepsia en edad activa es superior a las 26.000 personas y, de ellos más de 18.000 sufren limitaciones respecto al trabajo y 12.000 tienen dificultades para desplazarse al lugar de trabajo. De los pacientes epilépticos con una discapacidad reconocida sólo el 25% están en situación laboral activa. La tasa de paro para estas personas es un 40% superior a la de las personas sanas y en casi un 30% de los casos algún miembro de la familia ha tenido que dejar su trabajo o reducir su jornada.