
A female leaning against the wall looking down in a hallway with blurred background in Alcatraz Island, SF.
Un nuevo estudio proporciona un panorama amplio de la depresión y su vínculo con el riesgo de accidente cerebrovascular al observar una serie de factores, como los síntomas de los participantes, las opciones de vida y el uso de antidepresivos, mostrando que los síntomas depresivos se relacionaron con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular. El riesgo fue similar en diferentes grupos de edad y en todo el mundo“.
Más de 13.000 personas del estudio habían sufrido un accidente cerebrovascular, comparándose su salud mental y física con más de 13.000 personas que no habían sufrido un derrame cerebral pero que eran similares en edad, sexo, identidad racial o étnica. De los participantes, el 18 % de los que sufrieron un accidente cerebrovascular tenían síntomas de depresión en comparación con el 14 % de los que no sufrieron un accidente cerebrovascular. Después de ajustar por diversos factores las personas con síntomas de depresión antes del accidente cerebrovascular tenían un 46 % más de riesgo de accidente cerebrovascular en comparación con aquellas que no tenían síntomas de depresión.
Si bien las personas con síntomas de depresión no tenían más probabilidades de sufrir accidentes cerebrovasculares más graves, su salud mental sí incidía en una mayor probabilidad de tener peores resultados un mes después del accidente cerebrovascular que las personas sin síntomas de depresión. Es decir: las personas con síntomas de depresión tenían más probabilidades de tener una peor recuperación después de un derrame cerebral.