
Un estudio publicado en JAMA Psychiatry señala que tener una madre, padre, hermana, hermano, hermanastra o hermanastro con depresión mayor aumenta el riesgo de padecerla y se asocia con casi el doble de posibilidades de presentarla tanto en hombres como en mujeres respecto a las personas que no tienen estos antecedentes.
Durante años la psiquiatría lleva intentando responder varias preguntas sobre la depresión, ya que es común que afecte a varios miembros de la misma familia, pero no está claro en qué medida influyen estos lazos, ni si aparece en mayor medida con la edad, el sexo y el tipo de miembros de la familia afectados.
Según esta reciente investigación, cuantos más familiares hay afectados, más aumenta el riesgo, lo que se acentúa si se está expuesto durante la infancia y la adolescencia, y el riesgo de que se presente disminuye exponencialmente a partir de los 30 años.
Los investigadores de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), han estudiado los datos de 2,9 millones de personas en Dinamarca durante el periodo de seguimiento del estudio, 21 años desde el momento en que los participantes cumplieron quince. Se ha podido observar cómo las cifras de incidencia de depresión aumentan exponencialmente con el paso de los años, según concluye el estudio.
Además, la exposición familiar a la depresión mayor durante la infancia y la adolescencia se asocia con un mayor riesgo de presentarla y aumenta cuantos más miembros de la familia estén afectados, pero no cambia en función del género o el tipo de parentesco.
En consonancia con las cifras de prevalencia global, la presencia de depresión mayor en las mujeres de la muestra sigue siendo de casi el doble frente a la de los hombres. Sin embargo, el estudio muestra que no hay diferencias entre ambos, hombres y mujeres, en cuanto a la exposición familiar.